Para soñar hay que trabajar

La dedicación que la clavadista mexicana Paola Espinosa ha aportado a su profesión, le permite alcanzar sus sueños

IVÁN PÉREZ
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¿Qué es éxito? Superar tus propios miedos. Paola Espinosa, por ejemplo, le temía mucho al agua.¿Cómo logramos ser exitosos? Dedícate. Paola, por ejemplo, entrena 2 mil horas cada año para intentar ser la mejor.Paola Espinosa es una de las deportistas que más veces es requerida para presentarse en una conferencia. Universidades, empresas, coloquios, foros. La mejor clavadista de la historia de México (medallista mundial y olímpica) siempre lleva sus medallas, las muestra, las presume y dice que quizás su mayor mérito es justamente “aferrarme a mis sueños”.Sus números la respaldan:-2 medallas Olímpicas-3 medallas Mundiales-13 Panamericanas-3 Centroamericanas y del Caribe-12 medallas de Universiadas Pero toda esa historia de gloria la conseguirá muchos años después, porque ahora mira las playas de Baja California y ve cómo sus amigas y familiares se divierten en el mar. Le da miedo el agua.Nadie sabe cuándo la vida te dará un giro para siempre.¿Cómo se construye una marca?, le pregunté a Paola previo a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro hace un par de años en el que intuíamos que serían sus últimos juegos.“No es algo que te enseñen, vas aprendiendo. La imagen es algo que se trabaja todos los días, como ir al gimnasio. Al principio cualquier apoyo es importante: especie, económico, un boleto de avión, viáticos… después ya es diferente, vas entendiendo lo que vales y llega el patrocinio económico”.Las personas que le conocen dicen que a diario quiere ser la mejor, siempre compite.En cada conferencia, Paola Espinosa dice que uno de los puntos más importantes es “creer en lo que haces y en tus sueños”. Parece, en realidad, una receta muy simple, banal e incluso un lugar común… “luchar por lo sueñas”. Pero a ella le funcionado pensar y quizás si funciona habría que intentarlo. “Es trabajo todos los días”. Ahora aspira a participar en sus quintos Juegos Olímpicos en Tokio.Antes de ser mamá entrenaba entre ocho o nueve horas diarias y dedicaba miércoles y sábados para entrevistas, grabaciones, shootings. Los sueños, dicen, son el motor para trabajar y trabajar hasta lograrlo.Soñar sí sirve, ¿verdad Paola?