Real Madrid 3-1 Atalanta, Champions League: resultado, goles y resumen

Los merengues apagan indicios de remontada y se clasifican a Cuartos de Final.

FERNANDO VÁZQUEZ
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Cierto, hasta los gigantes intimidan cuando están dormidos, aunque no ofrezcan daño aparente, incluso lejos de su mejor momento; no dejan de ser colosales, capaces de dejar a cualquier rival con la cabeza atolondrada, como si su vestimenta fuera suficiente, al menos el Real Madrid lo demostró este martes en Champions League.

Los de Zinedine Zidane vencieron 3-1 (4-1 global) en la vuelta de Octavos de Final a un Atalanta que solo se apegó a momentos pero que, en realidad, nunca tuvo la oportunidad de dar una sorpresa de esas que hacen de este torneo el más dramático a nivel de clubes.

El guión marcaba el drama en Valdebebas, la estirpe goleadora del Atalanta al menos invitaba a pensar en un agobio a la meta de Thibaut Courtois durante el partido, algo que parecía confirmarse apenas en los primeros segundos cuando Gosens fallaba en el área chica la primera del partido.

La cuestión es muy clara: para intimidar al Real Madrid, se necesita mucho más que apretar los dientes al inicio, más incluso que apretar líneas arriba por parte de Malinovskiy o Pasali´c; no, la valentía desde el banco por parte de Gasperini tampoco es suficiente. A pesar del planteamiento atrevido del técnico italiano, los merengues supieron encontrar fisuras en lo que parecía un imperio ofensivo en contra.

Vinicius se consolidó como un auténtico demonio para la zaga visitante, los cambios de velocidad poco a poco mostraron el nerviosismo que en realidad tenía la escuadra bergamasca a pesar de su rostro intimidante, un temple que se quebró con una pésima salida de Sportiello, que Modric robó y Benzema finiquitó con el primer gol a los 34'. La rotación en la meta se paga muy caro sobre todo en partidos como el de este martes.

Con poco más de una hora para buscar dos goles, el conjunto lombardo bajó los brazos, el guión estaba roto o impuesto por uno escrito con manos blancas. Un penal convertido por Sergio Ramos era la puntilla para un Atalanta que ya tenía a Duván Zapata en la cancha.

El propio Zapata se perdió una clara ante Courtois antes de que Luis Muriel, con el gol más exquisito de la tarde, metiera cierta duda a la escuadra merengue pero, a diferencia de la 'Diosa', el Real Madrid no vacilaría cuando tuviera la oportunidad y, segundos después del tanto lombardo, Asensio anotaba a los 84' para soplar cualquier tipo de neblina en el conjunto de Zinedine Zidane.

Crisis o no, el Real Madrid continúa con una cosecha importante de méritos en el que es llamado su torneo favorito. Los blancos están ya entre los ocho mejores, contrario a muchos pronósticos; todavía sin su mejor juego, la escuadra ibérica todavía deja a propios y extraños muy 'atalantados'.