Raúl Méndez | La era del Bayern ha comenzado

Es el club con el futuro más promisorio de Europa como para que su reinado se prolongue.

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Bayern Munich se alzó con el título de la UEFA Champions League y a menos que algo extraordinario suceda en los próximos meses, es el club con el futuro más promisorio de Europa como para pensar que su reinado puede prolongarse.

En nueve meses al mando Hansi Flick gestó el segundo triplete en la historia del Bayern. En la Bundesliga remontaron hasta siete puntos de desventaja para conseguir su octavo título consecutivo con trece unidades más que el Borussia Dortmund, en la Pokal ganaron sus seis partidos y en la Champions saldaron todos sus partidos con victoria.

El cuadro de Baviera lleva treinta juegos invicto. Durante ese paso imbatido se impuso en veintinueve duelos. La más reciente derrota fue en diciembre pasado.

El porvenir luce prometedor si consideramos que la media de edad del once titular que se impuso al PSG fue de 25 años aunque la columna que conforman Manuel Neuer, Jerome Boateng, Thomas Müller y Robert Lewandowski ya está en la treintena.

Si algo distingue a su directiva es la capacidad de planeación. Con tiempo prepararon la marcha de Franck Ribéry y Arjen Robben para no sufrir de golpe el cambio generacional. Repatriaron a Serge Gnabry y apostaron por Kingsley Coman, quien como canterano del PSG no tuvo cabida entre tantas estrellas atraídas por los cataríes por lo que se marchó a la Juventus antes de llegar al Bayern.

El propio Flick debió pasar varias etapas antes de ser renovado. Asumió como interino tras el despido de Niko Kovac, luego lo confirmaron hasta el término de la temporada para finalmente extenderle un contrato hasta el 2023.

Flick es el responsable de resucitar a Neuer y Müller cuando ambos estaban en la puerta de salida. Discutido en su posición titular de la selección alemana por la calidad y el momento de Ter Stegen, Neuer tuvo una temporada imponente que le permitió disipar cualquier duda. En la final ni Neymar ni Mbappé pudieron superarlo.

Müller volvió a ser ese jugador desequilibrante, desgarbado, poco elegante que llega por la banda o detrás del punta, la remata de zurda, derecha o cabeza, pero asegura el gol como definidor o asistente de “Lewangolski”, como bautizó al polaco.

Hoy están blindados hasta el 2023.

Antes de ser cesado tras la goleada sufrida frente a Eintracht Frankfurt, Kovac alineó como central a David Alaba y de lateral izquierdo a Alphonso Davies debido a las lesiones de Niklas Süle y Lucas Hernández.

Pese a la humillante derrota, Flick los mantuvo en esas posiciones y los resultados están a la vista de cualquiera. Una posición más que domina el polivalente austriaco y el canadiense fue tal vez el mejor del continente en su demarcación para dejar en la banca a Lucas, el jugador por el que pagaron 80 millones de euros al Atlético de Madrid.

Mirando hacia fuera hay más dudas que certidumbre. El derrumbe ante el Bayern ha comenzado la purga de Ronald Koeman en el Barcelona donde la fecha de caducidad de Lionel Messi ya no se ve tan lejana; la fórmula de Zinedine Zidane le bastó a Real Madrid en España, pero no en la Champions sin Cristiano Ronaldo, quien en Italia carece del respaldo colectivo de la Juventus; Manchester City y PSG volverán a recurrir a sus arcas millonarias sin freno aparente y, del resto de los ingleses, Liverpool puede dar batalla porque Manchester United y Chelsea continúan en proceso de cocción.

Motivos suficientes para pensar que en Lisboa haya comenzado la era del Bayern Munich.

Hasta la próxima semana. Cuídense mucho, por favor.