Otra salida a hombros para el Zotoluco

Eulalio López Zotoluco sale a hombros en la segunda corrida de la insurgencia celebrada en San Miguel de Allende

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Dentro del marco de una corrida exitosa, llena de detalles importantes, como la llegada de toreros a la plaza en calesas tiradas por caballos, una plaza en que sus tablas fueron adornadas por el pintor zacatecano Alfonso López Monreal y amenizada por la orquesta sinfónica de la Universidad de Guanajuato, se llevó a cabo la segunda corrida de la insurgencia.La cual remontó a los asistentes a la época de la Independencia y más cuando los matadores Eulalio López "Zotoluco", Diego Silveti y Joselito Adame, quien sustituyó a su hermano, cornado en la víspera en la plaza de León, llegaron vestidos al estilo del general Ignacio Allende.Se lidiaron tres toros de Marrón y tres de San Isidro, bien hechos, con peso y bien puestos de pitones.Sobresalieron dos de Marrón cuarto y sexto y uno de San Isidro, el quinto. Lo demás se dejaron meter mano, quitando el tercero de San Isidro que se rajó y fue complicado.La despedía del Maestro Eulalio López "Zotoluco", no pudo ser más emotiva, no cortó orejas en su primero por errar con la espada, pero a su segundo le armó la grande, un faenón con gritos de ¡Torero, torero!, al compás del Rey. Estocada sin puntilla, y dos orejas para salir en hombros de la plaza.Joselito Adame, dejó ir un triunfo importante al pinchar a su segundo, al que le hizo una faena de las suyas, con pases por ambos pitones, y ya con la gente entregada, se dio a pinchar en tres ocasiones y a descabellar otras tantas. En su primero estuvo también muy bien con el toro, pero pinchó.Diego Silveti no pudo hacer nada con un primer toro que se rajó desde la salida, rascón y con el hocico entre las manos no quiso saber nada. Diego le intentó, pero no había nada que hacer, un pinchazo y tres cuartos fueron suficientes.Con el que cerró plaza, un toro de Marrón que empezó muy bien con capote, y al que Diego le empezó a hacer una faena de grandes alturas con la muleta, se fue a refugiar en tablas y ya no fue el toro del principio. Aún así Diego le sacó pases y después de tres cuartos de espada Diego le cortó una oreja.