Raúl Méndez | It's football

La Premier League demostró porqué sigue siendo el torneo más espectacular del mundo.

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La Premier League demostró porqué sigue siendo el torneo de liga más espectacular del mundo en un cierre emocionate de temporada.

Hasta la última jornada se mantuvo la expectación por conocer a los últimos cuatro invitados a competencias europeas y los dos que acompañarían a Norwich a la Championship.

Una desgracia que en México ya no viviremos la experiencia de lo que significa el descenso y ahora la emoción según vendrá de un 'repechaje' en el que hasta el duodécimo de la clasificación puede ser campeón.

Imaginen a Everton, que por cierto logró la permanencia con el arribo de Carlo Ancelotti, aspira todavía al campeonato aunque haya hecho 50 puntos menos que Liverpool.

Habrá que 'adaptar' lo realmente digno de una competición como la inglesa que pretende ser equitativa en aras de la competitividad.

Por ejemplo, las ganancias por los derechos de transmisión televisiva tienen una repartición más equitativa entre todos los clubes para que dispongan de buenos presupuestos y, en conjunto, ofrezcan una liga muy atractiva.

Hay dinero para invertir en proyectos que no se obsesionan con los famosos resultados inmediatos. Salvo excepciones, como la del Watford que cesó hasta tres entrenadores sin eludir el descenso, los clubes apuestan por el mediano y el largo plazo.

Cuando Jürgen Klopp fue presentado como entrenador del Liverpool en 2015 declaró con seguridad que en cuatro años ganarían la liga.

¿Cómo se atrevió a hablar de un proceso a cuatro años en un club que desde 1990 no era campeón? Sería un discurso imperdonable para cualquier entrenador que llegara a Cruz Azul.

La estabilidad económica e institucional atraen a los mejores entrenadores y jugadores del mundo.

Ahora bien, a pesar de la idea de establecer un equilibrio en las últimas temporadas Manchester City y Liverpool han abierto una tremenda brecha sobre el resto.

Sí, sobre el City llueven las denuncias estériles sobre el apoyo descarado de sus dueños sin respetar el Fair Play Financiero.

Los Reds ganaron la liga con siete jornadas de antelación y al final sumaron 99 puntos, 18 más que el Pep Team. Los otros dos representantes ingleses en la siguiente Champions League, Manchester United y Chelsea, se quedaron a 33 puntos de los campeones. Sin embargo, tanto Red Devils como Blues van a reducir la brecha.

Desde que se jubiló Sir Alex Ferguson en 2013 no había un proyecto tan promisorio como el que ahora lidera Ole Gunnar Solksjaer. Bruno Fernandes le cambió el rumbo al United. Apenas llegó en el mercado invernal y no volvieron a perder en la Premier. Por el portugués pasan las ideas y la magia que necesitaban para hacer funcionar al resto. Se ha entendido con Paul Pogba y arriba tienen un tridente letal con Anthony Martial, Mason Greenwood y Marcus Rashford. Eso sí, necesitan un David De Gea confiable y un central que complete a Harry Maguire.

Chelsea aprovechó la sanción de no fichar en verano. Le dio tiempo de cocción en la élite a Frank Lampard, que se abre paso como entrenador inglés rodeado de colegas extranjeros en la liga. También recibieron la oportunidad los canteranos encabezados por Mason Mount y Tammy Abraham. El dinero que no pudo gastar ahora fluye en pos de refuerzos ilusionantes.

En mes y medio comenzará la nueva temporada y veremos si realmente el dominio de Liverpool y City está en riesgo. Además, tendremos al Leeds de Marcelo Bielsa, el entrenador más influyente de la actualidad para entrenadores como Guardiola o Joachim Löw.