Morante de la Puebla baja a los duendes

El matador sevillano Morante de la Puebla realiza su mejor faena en la Plaza México

REDACCIÓN
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CIUDAD DE MÉXICO, México, Ene. 17, 2016.- La décimo cuarta corrida de la temporada era una de las esperadas del serial, los nombres de Morante de la Puebla, Octavio García "El Payo" y Fermín Espinosa "Armillita", los imanes. La tercia enfrentó toros de Teofilo Gómez, que fueron nobles y débiles, de los cuales destacó “Debutante”, que le permitió al torero sevillano José Antonio “Morante de la Puebla” firmar su mejor faena en la Plaza México.

Morante de la Puebla es uno de los diestros con más seguidores en México, y es conocido que es un diestro de pellizco, y se tienen que alinear los planetas para que fluya su arte, pues bien, este domingo 17 de enero, los planetas se alinearon y la magia de Morante inundó el ruedo de la plaza más grande del mundo.

El sevillano llegó muy temprano a la Plaza México, se le veía concentrado metido en sí mismo, y ni los aficionados que llegaron a pedirle un autógrafo o la fotografía del recuerdo rompieron la concentración del diestro. Su primero fue “Amigo Nacho”, y ante el dejó escapar un poco de lo que  regalaría en la tarde, fueron chispazos que invitaron al arte a entrar a la plaza. Tras la estocada caída saludó desde el tercio con fuerza.

“Debutante” fue su segundo, el cuarto de la tarde. Desde que se abrió de capa el toro lo dejó sentirse a gusto, lo que permitió que Morante fuera abandonándose a cada lance, el quite por chicuelinas rompió el tiempo y dejó que los duendes entraran al ruedo. Con la muleta el torero de La Puebla del Río, detuvo las manecillas de los relojes con su toreo lento y de cadencia, pases de calidad aunados a un toque de magia que fundidos crearon una obra artística que quedó grabada en las pupilas de los que vieron y se emocionaron al punto del delirio con lo creado, el arte de Morante, se fundió a la clase y nobleza de “Debutante”. Tras la estocada Morante de la Puebla, cortó dos orejas, que traducen en muy poco la obra artística que firmó en el lienzo del ruedo del coso de los insurgentes, que así comenzó a recibir sus regalos por sus 70 años.

Octavio García “El Payo”
fue el segundo espada, anduvo esforzado pero su lote no jaló y no le permitió mostrar su toreo, el primero sin fuerza, su segundo lo dejó lucir con capote, pero con la muleta se desfondo y fue imposible hacer romper el trato, que al final le valió para saludar desde el tercio.

Quien tuvo una tarde cuesta arriba fue Fermín Espinosa “Armillita IV”, su primero se lo protestaron y el público no le tomó en cuenta el esfuerzo, ante su segundo intento, mostró la clase y buena técnica pero no logró conectar con el tendido. Su balance fue pitos y silencio.

Al final del festejo Morante fue sacado a hombros del ruedo de la plaza.  

Ficha.

Tarde de clima agradable, ante cerca de media plaza se lidiaron toros de Teofilo Gómez, disparejos de presencia, nobles y débiles, destacó el corrido en cuarto lugar que mereció el honor del arrastre lento.

Morante de la Puebla, al tercio y dos orejas.

Octavio García "El Payo", silencio y al tercio.

Fermín Espinosa, pitos y silencio.