Dramática octava novillada en la México

Román Martínez y Héctor De Ávila terminan en el quirófano

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CIUDAD DE MEXICO, México, 30, Oct. 2016.- Accidentada y dramática resultó la octava novillada de la temporada de la Plaza México, en la cual la tercia compuesta por Héctor De Ávila, Román Martínez y el español Pablo Mora, pasaron a la enfermería, tras ser cogidos por los novillos de la ganadería de Medina Ibarra.

Héctor De Ávila, resultó con la clavícula derecha fracturada y con múltiples contusiones, Román Martínez, sufrió una cornada grande en la cara posterior del muslo derecho. Mientras Pablo Mora, fue cogido violentamente por el sexto y se creía traía una cornada grande, la cual se descartó al ser revisado en la enfermería, por lo cual si pudo salir a lidiar y estoquear al que cerró plaza.

Comenzaremos diciendo que se lidió una novillada de la ganadería de Medina Ibarra, bien presentada, que tuvo bravura y varios de ella calidad en la embestida, por lo mismo fue un festejo que se vio en la orillita de la butaca, las emociones fuertes estuvieron a la carta.

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Abrió el festejo Héctor De Ávila, el de Tenancingo, llegó a cumplir una cuota pendiente, luego que la temporada pasada, resultó cornado y tuvo que salir en ambulancia de la plaza, historia que se repitió esta tarde. 

Con su lote poco pudo hacer, no consiguió acoplarse con ninguno de los novillos a pesar de que se empeñó para agradar, las circunstancias lo llevaron a lidiar al quinto, por Román Martínez, herido por el tercero, desde que salió el astado, el peligro se respiró ya que traía un peligro sordo que era latente.

Héctor lo recibió a porta gayola con una espectacular larga, hecho la carne al asador, se notó que no quería salir con las manos vacías de la plaza, tras el tercio de varas y banderillas inició el trasteo de muleta, poco a poco el novillero se fue confiando y fue metiendo al novillo en la muleta.

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Fue al rematar la tercer tanda con una muletazo de pecho, que el novillo lo desequilibró y al tenerlo en el piso hizo por él, lo agarró por la espalda de la casaquilla, lo levantó y al tenerlo en la parte más alta lo lanzó y azotó hacia la arena violentamente donde quedó inerte, fue levantado con mucho cuidado por los monosabios y llevado a la enfermería, tras lo cual en el ambiente quedó una atmosfera de drama.

Ya posteriormente de la enfermería se informó que recobró el conocimiento, pero que tenía diversas contusiones así como fracturada la clavícula derecha, por lo que fue trasladado al hospital para ser intervenido.

Román Martínez, se enredó con el segundo de la tarde, fue el de su debut y terminó siendo el de su bautizo de sangre. Román fue todo corazón y entrega a lo largo de su trasteo, cubrió los tres tercios en una faena que hizo vibrar a los aficionados, se tiró a matar, salió rebotado y al sentir el novillo que estaba a su merced hizo por el embistiéndole, lo agarró con saña, le tiró cornadas a diestra y siniestra hasta herirlo a pesar de lo cual se quedó hasta pasear la oreja que cortó a ley, tras lo cual pasó a la enfermería de donde salió al hospital para ser intervenido de una cornada en la cara interna del muslo derecho, cornada de veinte centímetros con una trayectoria de quince que afortunadamente no fue considerada grave.

El español Pablo Mora, también debutó, con su primero mostró escuela, pero no conectó al tendido por la falta de transmisión del novillo, terminó matando al quinto, sin darle un muletazo,  que hirió a Ávila. 

Con el cierra plaza, ya entre un ambiente enrarecido se puso de hinojos para pegar faroles, tras el tercero se quedó en medio del huracán y fue cogido violentamente, el novillo se ensañó con él y en un derrote parecía que lo había herido, se fue a la enfermería y al entrar les dijo a los médico que la cornada había sido en el triangulo de escarpa, los médicos lo revisaron y no le encontraron nada, por lo cual salió a lidiar al sexto con el que terminó por cumplir tras una faena en la que se respiraba el drama y es que previamente al trasteo de muleta, en el de varas, el novillo tumbó un par de veces al caballo y al picador, haciendo al caballo como trapo, por la bravura con la que le embistió.          

Mora termino por cumplir y al final fue ovacionado para ser el único que logro Salí por su pie de la plaza. Destacar el excelente par de banderillas de Ángel González “Lupillo hijo”, quien se la jugó ante el quinto. Y por otra parte fue examinado como picador Carlos Domínguez.

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Al final el ganadero Jorge Medina, dio la vuelta al ruedo a petición del público.