Un cornado en el séptimo encierro

Los de Núñez del Cuvillo siembran emociones en el penúltimo encierro de la feria de Pamplona

REDACCIÓN
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PAMPLONA, España, Jul. 13, 2016.- El séptimo y penúltimo encierro de la feria de Pamplona, resultó lleno de emociones gracias a los toros del hierro de Nuñez del Cuvillo, que tuvieron su punto de pimienta e hicieron el recorrido en dos minutos treinta y dos segundos, en los que dejaron a cinco lesionados, uno de ellos un cornado en la pierna izquierda y los otro cuatro contusionados.

Pedir protección a San Fermín este miércoles era más que nunca necesario, y es que previo al chupinazo llovió lo que dejó el adoquín mojado lo que incrementó el peligro del encierro, por ello los rezos fueron importantes. El matador Sebastian Castella, observó desde el vallado a los toros que por la tarde lidiará.

La preocupación de la mañana que los Núñez se separaran. Tras la salida cuatro toros se adueñaron de la carrera y de ellos un colorado marcó las condiciones y al inicio de ayuntamiento se fue sobre la valla y quienes estaban ahí, encontrando a un joven norte americano al que cornó en la pierna izquierda. 

Ese fue el momento más álgido, de ahí los moritos permitieron que los corredores se lucieran y sintieran muy cerca de ellos los pitones, en consecuencia hubo caídas y más momentos de peligro. 

El milagro se dio en la curva de estafeta, un corredor ya entrado en años se quedó atrapado del lado izquierdo de la curva, increíblemente a pesar de que los toros le pasaron a centímetros no le pasó nada.

En la entrada a telefónica dos toros cayeron, por fortuna se incorporaron rápido para entrar a la plaza, cuando ya habían entrado cuatro.

Para este jueves los de Miura, en el octavo y último encierro de las fiestas de San Fermín, del 2016.