Peláez suele aguantar técnicos

Ricardo Peláez suele asumir sin problemas las responsabilidades de cada una de las cosas que suceden en su área y entorno

FRANCISCO ARREDONDO
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Las luces color ámbar que se encendieron en el camino para La Máquina de Cruz Azul indica que son sólo una alerta, un momento para reinventarse para todos los que integran la institución cementara pese al paso irregular que ha marcado su presente en el Torneo Clausura 2019.

 

Este semestre ha sido complicado el arranque del equipo comandado por el portugués Pedro Caixinha, sobre todo por el tema de lesiones, aunque también por el funcionamiento del equipo; esto no le ha permitido encontrar esas alternativas de cambio para sacudirse la presión que les persigue.

 

A estas alturas del Apertura 2018 vivían bajo otro panorama, con una racha positiva. Estaban invictos, con cinco triunfos, dos empates y sumando en ese entonces 18 unidades en siete jornadas, las mismas que llevan recorridas hasta el momento, pero con una productividad por debajo a la actual; ahora tienen ocho puntos con la suma de dos victorias, dos igualadas, pero con tres pesadas derrotas.

 

Quizá un punto importante en esta crisis de resultados y credibilidad que tienen los cementeros es que tienen a la cabeza a un presidente deportivo como Ricardo Peláez Linares, quien no suele ser un tipo de arrebatos al menos al momento de tomar decisiones drásticas.

 

Eso quedó de manifiesto en toda su etapa con las Águilas del América, del Clausura 2011 al Clausura 2017, en ese periodo tuvo un total de cinco estrategas y al único que cesó estando en marcha un torneo fue a Ignacio Ambriz, tras perder en la fecha 9 del Apertura 2016 ante el León.

 

La caída de Nacho Ambriz estuvo sostenida obviamente por los resultados, pese a que dejó a las Águilas con cuatro triunfos, tres descalabros y dos empates, pero también por la presión que ejercía la afición desde las tribunas.

 

El planteamiento arriba expuesto es para tratar de entender por qué sólo se están prendidas las luces preventivas para el proyecto de Caixinha, porque hasta donde entendemos tiene y cuenta con todo el respaldo de su director deportivo pese a que muchos estrategas sin empleo en estos momentos tienen puesta la mirada en el presente de Cruz Azul.

 

Ricardo Peláez suele asumir sin problemas las responsabilidades de cada una de las cosas que suceden en su área y entorno, por eso se antoja complicado que se dé algún golpe de timón, quizá lo más que se pueda presentar es que conmine a todos a reinventarse para escalar peldaños y ubicarse en zona de calificación.

 

EL TIBURÓN SE MUERE

¿Qué pensaran en estos momentos tanto el técnico Robert Dante Siboldi como el mismo experimentado defensa Carlos Salcido?

 

¿Seguirán convencidos que fue lo ideal haber puesto su prestigio ganado en un proyecto condenado al fracaso y al descenso?

 

Éste está encabezado por una directiva que ilógicamente contempla pagar los 120 millones de pesos para mantener la categoría, cuando no ha sido capaz de cubrir adeudos añejos.