La desesperación de Gignac

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Francisco Arredondo
Francisco Arredondo
Por: Francisco Arredondo
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André-Pierre Gignac está inmerso nuevamente una sequía goleadora, pero también parece ser presa de la desesperación, ésa que el goleador francés ha puesto de manifiesto en los partidos de Tigres y ante la complacencia de los mismos silbantes, quienes no se atreven a mostrar ni tarjetas amarillas, ni pensar en una roja.

 

Desde su llegada a la Liga MX, Gignac acumula un total de 11 preventivas en 4 mil 436 minutos disputados, en su mayoría esas tarjetas se las ha ganado por sus reclamos airados a los colegiados, personajes que han tenido que soportar los aspavientos del europeo, pero sin llegar a echarlo de la cancha.

 

Con esta reflexión no se busca que en las próximas semanas el galo se gane una tarjeta roja, pero sí se tiene la intención de tratar de entender los por qué, los cuales han sido tan benévolos con André-Pierre Gignac, un jugador que sin duda ha venido a darle un tinte especial a la Liga MX, pero quien también parece tener un fuero respecto a otros jugadores.

 

Un ejemplo de esta situación se presentó en la fecha 5 del Clausura 2017, en el duelo entre Tigres y Toluca. Al minuto 61, el francés pierde una pelota en los linderos del área grande de los mexiquenses, misma que disputaba con Gabriel Hauche, y ya en el contragolpe de Diablos vino una acción fuera del Fair Play.

 

Ambos futbolistas comienzan a seguir la jugada y justo en ese momento André-Pierre golpea a Hauche, quien cae al césped muy cerca, pero sin un ángulo totalmente claro se encontraba el silbante Jorge Antonio Pérez Durán, quien tras varios segundos después se percató de que el elemento del Toluca estaba derribado.

 

Pérez Durán trató de investigar qué había sucedido, pero ni sus asistentes se percataron del golpe que dio Gignac a Hauche, mientras el bajito jugador sudamericano encaraba a su adversario y le intentaba explicar al mismo colegiado lo sucedido, sólo se determinó reanudar con bote a tierra, justo donde se había detenido el partido.

 

Esta situación fue revisada en la Comisión Disciplinaria y tras analizar diferentes videos con acercamientos variados, se llegó a la conclusión que se trató solamente de un empujo totalmente futbolero y que Gabriel Hauche habría exagerado, y basado en el Reglamento de Sanciones la acción no se consideraba grave, ya que no existió una agresión.

 

Pero quizá lo que llama aún más la atención es la pasividad o complacencia que los árbitros de la Liga MX pudieran tener con un jugador de talla internacional como André-Pierre Gignac, quien hasta el momento no se ha topado en México con un colegiado con la personalidad para mostrarle una tarjeta roja.

De hecho, ese es un tema que ronda los escritorios de algunos dirigentes de la Liga y hasta de la FMF, quienes no se terminan de explicar por qué los árbitros le permiten tantas cosas al goleador francés, cuando ya se han percatado en sus diversos monitoreos, jornada tras jornada, de varias acciones dignas de una sanción más severa para André-Pierre Gignac.

 

OTRO DE LOS PUNTOS NEGROS

Para el arbitraje de la Liga MX se presentó el domingo en Ciudad Universitaria, cuando el argentino Franco Jara se salvó de ser expulsado, y más por la falta de autoridad y personalidad del colegiado Adonaí Escobedo, quien hizo caso omiso al reclamo con corte de manga del jugador de los Tuzos del Pachuca.

 

Jara, en el minuto 47, fue amonestado, obviamente se molestó y su reacción inmediata fue hacer el corte de manga, que en este país (México) significa una mentada de madre, pero Adonaí se aguantó el recordatorio familiar porque la lógica indicaba mostrar una segunda amarilla y, por ende, la respectiva expulsión.