Andrés Vaca | Descansa en paz, Tijerina.

Escribo esto porque a veces es bueno recordar que hay muchísimas cosas más importantes que el futbol.

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Cuando uno entra a una empresa como Televisa, conoce a muchísima gente: un sinfín de maquillistas, camarógrafos, jefes de piso, editores, redactores, gente de staff, etc… sería imposible detallar a todos.

Cuando entré por primera vez a la empresa -hace ya 8 años-, fue la misma sensación que sientes cuando eres nuevo en una escuela. Vas soltándote poco a poco y es la gente de ahí mismo la que te hace sentir como en casa.

Cuando entré por primera vez al Estudio “A” -donde se hacen casi todos los programas-, recuerdo muy bien que él me saludó con mucho ánimo. Es raro encontrar a gente con una vibra tan positiva como la que siempre traía Alfonso, mejor conocido como Tijerina.

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Con el pasar de los años, Tijerina y yo pudimos desarrollar una muy buena relación.
Siempre que entraba al estudio, él gritaba: “Con muchísimo ánimo”, y era la forma de ponernos de buen humor a todos los que estábamos presentes.

De igual forma, segundos antes de entrar al aire -siempre tenía Tijerina esa manía-, gritaba: “Porque nos gusta lo que hacemos… aunque no nos paguen bien”.

¿Cómo explicar que cuando te están diciendo que estás a tres segundos de entrar al aire y alguien dice eso, te mueres de risa? O como mínimo te roba una sonrisa… misma que te ayuda a soltar los nervios y contagiarte un poco de ese ánimo que siempre tenía él.

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También se volvió una costumbre que me ganara en volados. Minutos antes de entrar al aire, hay ocasiones que se arman las retas de rayuela con los camarógrafos -mismas que siempre pierdo-, o los volados “de chesco”.

Con Tijerina no había ocasión que no jugáramos volados; la gran mayoría de las veces ganaba él, y cuando ganaba yo, siempre me perdonaba. Decía cosas como “no te preocupes”, o “el chiste es divertirnos”. Tenía un corazón tan grande que hasta para eso cedía.

Escribo todo esto porque Alfonso ‘Tijerina’ Arteaga, ya no se encuentra con nosotros; porque nos dieron la noticia el sábado por la mañana y hoy que vaya al estudio a hacer el programa, no estará él para contagiarnos su alegría. Y sobre todo, escribo esto porque a veces es bueno recordar que hay muchísimas cosas más importantes que el futbol.

Esta columna es dedicada a él, que siempre hacia los días laborales un poco más llevaderos. Y que gracias a personas como Tijerina, y a todos los que están detrás de cámaras, nuestro trabajo puede hacerse de la manera en que lo hacemos.

Descansa en paz, Tijerina.
Ya nos volveremos a encontrar.