Toño de Valdés | Crisis en Los Ángeles

Los equipos angelinos tienen la oportunidad de revertir la tendencia negativa en 2019.

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Fueron dos décadas sin NFL en la ciudad de Los Ángeles hasta que se concretó el regreso de los Carneros en 2016 al que se unieron los Cargadores un año después.

Ahora se construye un nuevo estadio en la zona de Inglewood que llevará el Super Bowl de regreso a la zona angelina y que será una auténtica joya entre los escenarios de la liga.

Todo esto en el papel luce extraordinario, pero atención porque tanto Rams como Chargers están jugando prácticamente como visitantes en sus partidos en el Coliseo y en Carson y además, los resultados están lejos de lo que se esperaba a estas alturas de la campaña.

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En el caso de los actuales campeones de la Conferencia Nacional están con record de 3-3 con tres derrotas consecutivas y en las que han permitido 105 puntos contra Tampa Bay, Seattle y San Francisco.

En esta unidad ya hicieron un primer movimiento importante consiguiendo al esquinero Jalen Ramsey de Jacksonville y soltando a Marcus Peters que ahora jugará en Baltimore.

Además, una de las fortalezas del año pasado, su quarterback Jared Goff, ha tenido una actuación irregular con 7 touchdowns y 7 intercepciones. Su corredor estelar Todd Gurley sigue batallando con las lesiones y para colmo su pateador Greg Zeuerlein ha fallado en momentos clave y ya les costó el partido contra Halcones Marinos.

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En una división en donde San Francisco va (5-0) y Seattle (5-1), los Carneros están obligados a acelerar el paso si no quieren quedarse sin postemporada.

Los vecinos Cargadores están también en una situación complicada luego de seis semanas con marca de 2-4 y en el último sitio del Oeste de la Americana.

Han sufrido derrotas consecutivas contra Denver, que no había lucido en las primeras semanas, y ante Pittsburgh, que presentaba a su tercer quarterback Devlin Hodges en los controles.

Su corredor estelar Melvin Gordon reportó tarde buscando una extensión de contrato millonaria y ha sido una sombra en los dos partidos en los que ha jugado con apenas 49 yardas terrestres y 37 yardas aéreas.

La única victoria clara fue contra el rival más débil de la liga, los Delfines de Miami, y aunque todas sus derrotas han sido por siete puntos o menos, Phillip Rivers no ha sido capaz de rescatar esos cuatro partidos muy cerrados.

Los dos equipos de Los Ángeles estarán de visita este fin de semana: los Carneros en Atlanta y los Cargadores en Tennessee y es momento de revertir la tendencia negativa que están viviendo en el 2019.

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