Las 5 cosas por las que son conocidos los Buccaneers

Tras la noticia del arribo de Tom Brady a Tampa, vale recapitular qué destaca de esta franquicia.

ISRAEL GERMÁN
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La llegada de Tom Brady a los Tampa Bay Buccaneers ha cimbrado el mundo de la NFL de manera irremediable, a pesar de que el veterano pero laureado quarterback ya se halla en las postrimerías de su carrera, no deja de ser importante lo que haga y máxime que hubo muchas especulaciones sobre si dejaría o no a los New England Patriots.

Un equipo normalmente ignorado, los Buccaneers tendrán una atención especial a la que quizás muy pocas veces a lo largo de su complejo andar han estado acostumbrados, y en buena medida se debe a la llegada de 'TB' a TB.

En 1976 la NFL tuvo una expansión de la que tomaron parte dos equipos, los Seattle Seahawks y los Tampa Bay Bucaneers, y aunque los dos equipos ya fueron capaces de ganar un Super Bowl, en el particular caso de los segundos nos vamos a enfocar, aunque vale especificar que su origen fue ese. Estas son las cinco cosas por las que son conocidos los Bucs.

5) El equipo más perdedor en la historia de la NFL

Con marca de 267-424-1 previo al inicio de la temporada 2020, los Buccaneers tienen un .387 de porcentaje de partidos ganados, el peor de las 32 franquicias actuales en la liga. En 1976, el año en que llegaron a la NFL, se fueron 0-14 (en ese año las campañas tenían 14 juegos de temporada regular) y en 1977 no fue sino hasta la Semana 13, luego de 26 partidos, que lograron ganar el primer partido de su historia. Esa etiqueta de equipo malo no se la han podido despojar salvo en contados casos, como cuando ganaron el Super Bowl XXXVII en 2002 a los Oakland Raiders. Y punto.

Al fondo, en la parte superior, se aprecia el Tampa Stadium, también conocido como el Big Sombrero.
Scott Halleran/Getty Images

4) Utilizaron uno de los estadios más feos de la historia

Cuando los Bucs llegaron a la NFL tuvieron como hogar el Tampa Stadium, mejor conocido como el 'Big Sombrero', y de sobra está entrar en detalles del porqué del apodo. Este escenario nos remitía un poco, por su diseño, a pensar en el Estadio Olímpico Universitario de la Ciudad de México, pero hay niveles. En este inmueble los Buccaneers tuvieron sus peores momentos deportivos y las sensaciones, a decir de aficionados, no eran las mejores pero este panorama cambio en dos momentos, primero, cuando se anunció la construcción del más moderno Raymond James Stadium (1998) y el anuncio de la demolición del Big Sombrero en 1999.

Steve Young en su etapa con los Tampa Bay Buccaneers.
Rick Stewart/Getty Images

3) Tuvieron en sus filas jugadores que serían MVP en un Super Bowl (en otro lado)

Los Bucs han tenido mala suerte a lo largo del camino, pero sobre todo se acentuó esto cuando dos jugadores que pasaron por sus filas, sin pena ni gloria, a fuerza de ser sinceros, tuvieron gran éxito en otros lados. Tal es el caso de dos quarterbacks que en algún momento. De 1978 a 1982, un tal Doug Williams fue el pasador en Tampa, pero el éxito le fue esquivo. Cinco años más tarde, en el Super Bowl XXII fue nombrado MVP cuando los Washington Redskins vencieron a los Denver Broncos. Y un sujeto de nombre Steve Young, quien integró el equipo de Tampa en 1985 y 1986, pero con poco qué escribir a casa. En el Super Bowl XXIX guio a los San Francisco 49ers a derrotar a los San Diego Chargers y capturar el título de la NFL y el de MVP en ese juego.

2) Presumiblemente el uniforme más feo de la historia

Aunque esta podría ser una aseveración controversial, para muchos el uniforme, el logo y los colores con los que nacieron los Tampa Bay Buccaneers siguen siendo considerados como uno de los más feos de todos los tiempos. Esa efigie del pirata o filibustero en tonalidades naranja con una daga entre los labios y guiñando un ojo, sigue siendo un logo muy poco afortunado y esa gama de anaranjados que acommpañó al equipo de 1976 a 1996 con pocos éxitos deportivos. De haber sido otro el destino en materia deportiva para Tampa, la connotación de esos colores y logo posiblemente sería distinta.

Tom Brady.
TUDN

1) El arribo de Tom Brady a Raymond James Stadium

Es verdad que jamás fue un velocista al estilo de Michael Vick, Lamar Jackson o Cam Newton, pero Tom Brady se ganó su reputación por otros aspectos. Y aunque a sus 42 años ya las rodillas y las piernas no responden de igual modo que cuando tuvo que entrar al quite para remplazar a Drew Bledsoe y jamás soltar la titularidad de los New England Patriots, es su curriculum el que le da lustre a lo que haga hasta que se retire. Seis títulos de Super Bowl, cuatro nominaciones MVP en el gran juego y tres veces Más Valioso de la NFL, hacen que su llegada a Tampa sea, sin lugar a dudas, todo un suceso.

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