Rinden homenaje a Kobe Bryant en la entrega de los Oscars

De manera póstuma tributan al Black Mamba con ovación por su contribución al mundo del entretenimiento.

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Como marca la tradición en cada entrega del los Oscars en el mes de febrero, durante el transcurso del evento se rinde tributo a quienes se adelantaron en el camino, como Kobe Bryant , y que lograron capturar la 'estatuilla', en este caso por el cortometraje animado 'Dear Basketball'.

El éxito de Kobe Bryant rebasó el ámbito deportivo, en el que se destacó al ganar cinco títulos de la NBA con Los Angeles Lakers y dos medallas de oro olímpicas con el Team USA en Pekín 2008 y en Londres 2012. Nadie vio venir que pudiera conquistar un premio de la Academia.

Es por ello que durante la ceremonia 2020 de los Oscars el Black Mamba fue recordado y tributado con un aplauso al momento de los homenajes póstumos de aquellos que, como él, contribuyeron con la industria del cine en Hollywood.

Incluso el dicector de cine y también ganador del Oscar, Spike Lee, un recalcitrante aficionado de los New York Knicks, no tuvo empacho en llegar ataviado a la ceremonia con un traje en color púrpura con toques en oro, como el uniforme de los Lakers, para rendir un homenaje de ese modo a KB24.

El ganador del Oscar para cortometraje animado en esta edición, Matthew Cherry (exjugador de la NFL con los Cincinnati Bengals) por el filme 'Hair Love', trajo a la escena al astro de los Lakers, y dijo "Ojalá todos tengamos un segundo acto tan grandioso como el suyo", recordando a Bryant, ganador del mismo premio dos años atrás.

Steven Spielberg, el prestigiado director de cine, fue el encargado de abrir la sección 'In Memoriam', destinada en cada entrega de los Oscars a recordar a aquellos quienes se han adelantado en el camino.

Con la frase "la vida es demasiado corta para empantanarse y desanimarse. Tienes que seguir moviéndote, tienes que seguir adelante", que se le atribuye a Kobe, se abrió ese segmento mientras el momento era musicalizado con 'Yesterday' de The Beatles, interpretado por la cantante Billy Eillish mientras sonaba un melancólico piano para acentuar la emotividad del recuerdo.