Entrenadores de NBA temen que reinicio arriesgue trabajos

Piensan en los empleados considerados en riesgo pierdan la oportunidad de trabajar.

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La Asociación de Entrenadores de la NBA piensa que las normas de salud y seguridad de la liga en el plan de reinicio de la temporada , podrían evitar que los empleados que se consideran en grupos de riesgo de contraer coronavirus, puedan conseguir empleo en el futuro.

En un comunicado, el sindicato (NBCA) dijo a ESPN en un comunicado que: “La seguridad de todos los entrenadores en la NBA es nuestra principal preocupación. Sin embargo, también nos preocupa la oportunidad de trabajar para un entrenador y no tener la capacidad de asegurar su empleo en el futuro, que ya se ve gravemente comprometido aunque la liga nos aseguró que un entrenador no será excluido únicamente por su edad”.

Esta preocupación obedece a la edad de algunos de los asistentes y entrenadores principales, como Mike D’Antoni de Houston Rockets que tiene 69 años de edad, Alvin Gentry de New Orleans Pelicans con 65 y Gregg Popovich de San Antonio Spurs quien actualmente tiene 71 años. No podrán liderar sus equipos y algunos podrían enfrentar desafíos considerables para poder reanuda sus carreras.

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“Creemos que el proceso de revisión médica se diseñó para señalar solamente a aquellas personas que presentan amenazas significativas de daño sustancial a sí mismas que no pueden reducirse o eliminarse por los pasos que la NBA está tomando para crear el ambiente saludable y seguro en Orlando”, continúa el comunicado.

“Adam Silver y la NBA crearon una situación mucho más segura en Orlando que en los mecados de origen de nuestros entrenadores y por la ausencia de una amenaza significativa, los entrenadores deberían poder comprender y asumir los riesgos individuales, renunciar a la responsabilidad y entrenar en Orlando”.

Warren LeGarie, agente de D’Antoni y Gentry dijo: “Espero que esta sea una solución deportiva en el basquetbol en lugar de una legal”.

El protocolo de seguridad de 113 páginas que la NBA entregó a los equipos, detallan proceso de varias etapas para identificar y proteger a los empleados de los equipos que sean designados como de mayor riesgo.

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Todo el personal debe llenar un formulario sobre los factores de riesgo individuales que incluyen asma, problemas del corazón, tratamientos continuos para cáncer, hábitos de fumar, índice de masa corporal superior a 40 como una medida de obesidad, enfermedades renales o hepáticas así como otras indicaciones de un sistema inmune comprometido.

Un médico seleccionado por el equipo debe revisar esos cuestionarios y cada miembro del personal que lo llene, debe presentar una carta de un médico autorizado que pueda asistir a Orlando, pero el personal que el equipo designe como ‘de riesgo’ de acuerdo a los grupos citados, también debe obtener cartas de médicos especialistas en su ramo específico.

Independientemente de que alguien en el grupo de riesgo pueda recibir la autorización de su médico, la NBA puede pedir que se someta a una segunda revisión con sus médicos y de acuerdo al resultado prohibir que asista al rearranque de la temporada y esa decisión “será final, vinculante e inapelable” de acuerdo al documento protocolario.

El lenguaje de "amenaza directa" está en la aparente creencia de la liga de que puede prohibir que asistan a Orlando las personas de mayor riesgo sin entrar en conflicto con la ley.

En un memorando publicado el mes pasado junto con la pandemia de coronavirus, la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo de Estados Unidos, concluyó que los empleadores pueden excluir a los empleados si su asistencia al trabajo "representa una amenaza directa para la salud (del empleado) que no pueda eliminarse o reducirse con ajustes razonables".

Expertos legales dijeron que la NBA puede ingresar en otra área gris al argumentar que cualquier miembro del personal puede significar una “amenaza directa” para los demás en Orlando, porque alguna persona que enferme podría ser más contagiosa.