Yankees resultó duro anfitrión de Red Sox y les amargan la tarde

Los 'medias rojas' no pudieron hacer juego en la casa de los 'bombarderos del Bronx' y cargan con la derrota.

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Con una ventaja de siete carreras terminó el partido en el el patio de los Yankees, pues como anfitriones ante los Medias Rojas de Boston, se aplicaron para dejar los cartones finales 2-9 en favor de los neoyorkinos.

Boston lleva a sus medias rojas a la casa de los Yankees que se sienten más afianzados que nunca en su división, pero además con la posibilidad de amarrar su pase a playoffs, mientras que los patirrojos esperan que Chris Sale tenga una buena noche tras un cuádruple descalabro y llevan a J. D. Martínez para tratar de hacer daño en el cuadro cuando monten la ofensiva.

Pero apenas en el primer rollo, un palo de vuelta entera de LeMahieu descolgó la argolla para poner a trabajar al marcador de la pizarra en favor de los locales.
Para la segunda entrada Andrew Benintendi se vuela la barda y en solitario empató los cartones, pero la emoción para los aficionados del Bronx llegó apenas en el cuarto capítulo cuando a Sale se le llenaron las bases, luego llegó roletazo de Valera que manda a Encarnación a la registradora, luego, Gardner parte el diamante con rodado que manda a Urshela y Hirashioka a casa para otras dos carreras y por si el castigo no fuera poco, Lemahieu limpió las bases con batazo de cuatro esquinas, llevándose a Varela y Gardner.

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Entrada difícil porque Alex Cora se encara con el umpire de home y se va expulsado, luego Chris Sale recibe la grúa y pierde la cabeza… también se fue expulsado.

Ya en control de Colten Brewer, los Red Sox van respondiendo con el batazo de Home de Jackie Bradley Jr. y llegó la segunda carrera de los visitantes.

Aunque ya se habían calmado las cosas, en la sexta cayó la novena anotación de los Yankees que dilapidó el resultado y desmoronó a la postre la ofensiva de los Red Sox participando cada vez menos del juego, y aunque respondían a la defensiva, la ventaja pesaba.

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Jonathan Holder cumplió como cerrador y mantuvo el cero el resto de las entradas para celebrar.