Toño de Valdés | Los Astros 2020 y su duelo con el karma

El equipo sufre numerosas lesiones que han provocado cambios de cara al Opening Day.

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Se acerca el playball en la campaña 2020 de las ligas mayores y la presión crecerá para los Astros de Houston cuando los partidos cuenten a partir del 26 de este mes.

En el día inaugural los Astros estarán en casa ante los Serafines de Los Ángeles y su primer partido en gira será en Oakland el lunes 30.

Por lo pronto, el nuevo manager Dusty Baker está tratando de mantener al equipo fuera de conflictos con afición, prensa y jugadores rivales.

La novena texana está con record cercano a .500 de porcentaje en la pretemporada, aunque ahora están batallando con otro problema que algunos dirían es el karma por el robo de señales del 2017 y me refiero a las lesiones.

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Justo el domingo pasado Justin Verlander, el lanzador número uno del club, sufrió una molestia en la espalda y es probable que se pierda el honor de abrir el partido inaugural.

Además, el cubano Yordan Álvarez tiene problemas con las rodillas, mientras que José Altuve y Alex Bregman han estado enfermos y se ausentaron de varios partidos en los últimos días.

De repente el vestuario de los Astros se convirtió en un hospital y ya que salió el nombre de Verlander, el alto mando está en duda de quién hará el uno-dos en la rotación abridora al salir Gerrit Cole a los Yankees de Nueva York.

La lógica indica que Zack Greinke tomaría el sitio detrás de Verlander y los abridores se completarían con el regreso de Lance McCullers (perdió todo el 2019 operado del codo) y que se le considera pieza clave para el éxito este año del club, el mexicano José Urquidy y para complementar el dominicano Framber Valdez o el recién llegado de Tampa Bay, Austin Pruitt.

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El grupo no luce mal, pero no tiene la fuerza que le daba un pitcher del nivel de Cole.

El cerrador seguirá siendo Roberto Osuna, quien a los 25 años ya tiene 154 rescates y promete tener otro gran año.

El orden al bat de los Astros será practicamente el mismo del año pasado, la única pieza que perdieron fue Jake Marisnick que ahora jugará con los Mets de Nueva York, el resto de las estrellas estarán de vuelta en el diamante tratando de reivindicar su nombre y el de su equipo, lo cual por cierto no será nada fácil.