Toño de Valdés | 32 años después

Luego de una larga espera Los Dodgers pueden festejar que por fin están en la cima del beisbol.

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En 1988 tuve la oportunidad de transmitir junto a Sony Alarcón y el Mago Septién aquella actuación histórica de los Dodgers de Los Ángeles de Tom Lasorda.

Era un equipo muy poderoso que contaba con el mejor pítcher de ese momento Orel Hershiser, MVP de la Serie Mundial vs Oakland, un lesionado Kirk Gibson que sin embargo resolvió con aquel inolvidable homerun ante Dennis Eckersley el primer juego del Clásico e inclusive el “Toro” Fernando Valenzuela aunque solo como espectador porque se lesionó el brazo a mitad de temporada.

¿Quién se iba a imaginar en ese entonces que habrían de pasar más de tres décadas para que los californianos conquistaran su siguiente cetro en el beisbol de las grandes ligas?

Ya en los años recientes los Dodgers habían dado avisos, primero llegando a series de campeonato con Joe Torre como piloto y en 2017 y 2018 consiguiendo el título del viejo circuito, con dolorosas derrotas ante los Astros de Houston y los Medias Rojas de Boston en esos Clásicos ya con Dave Roberts al frente.

Finalmente este año atípico con sólo 60 juegos de campaña regular y 16 equipos en playoffs fue el bueno para la novena Azul, logrando el mejor record del beisbol con (43-17) y desarrollando un gran trabajo en playoff para deshacerse de Milwaukee, San Diego y Atlanta, ubicándose en la Serie Mundial por tercera ocasión en cuatro años.

El séptimo campeonato en la historia de los Dodgers resulta especialmente importante para el manager Roberts, tan cuestionado en años recientes por sus decisiones basadas únicamente en las estadísticas con las que se rige el beisbol moderno y sin ese feeling tan importante sobre todo para manejar el pitcheo.

Curiosamente fue ahora el piloto de los Rays de Tampa Kevin Cash el que se llevó las críticas por remover al abridor Blake Snell en el último partido del clásico, cuando el zurdo estaba completamente dominador en la sexta entrada.

Desde mi punto de vista la Sabermetria es un gran instrumento para este deporte y cada vez hay más información de todo tipo para enfrentar a los rivales, pero no podemos olvidar que el que pitchea, el que batea y el que fildea, todos son seres humanos y en un momento dado pueden estar en mejor o peor momento y nada tiene que ver con sus números pero esta es una discusión que seguramente seguirá en los próximos años.

Y por supuesto quedará en el recuerdo por siempre la enorme actuación de los pítchers mexicanos Victor González y Julio Urías, especialmente en el juego decisivo y con máxima presión con el nayarita retirando a los cuatro hombres que enfrentó para acreditarse la victoria y el sinaloense repitiendo la historia del juego siete en la serie de campeonato, apareciendo en el séptimo inning y caminando hasta el final del juego para concretar el rescate,

Indudablemente un triunfo con sabor mexicano y provocando en millones de aficionados en nuestro país esa emoción que no se vivía con los Dodgers desde la época de Fernando.

¡Que orgullo tener beisbolistas mexicanos con ese enorme talento y respondiendo a la hora cero! Vienen momentos de decisión en la oficina porque varios elementos clave - Justin Turner, Joc Pederson, Kiké Hernández, Alex Wood y Blake Treinen - se convierten en agentes libres y estoy seguro que ni Roberts ni la directiva desean perder a varios de estos peloteros que son clave en el armado del conjunto.

Por lo pronto y luego de una larga espera Los Dodgers pueden festejar que por fin están en la cima del beisbol.