Derbi de Sevilla está en riesgo de jugarse por COVID-19

Andrés Guardado y Diego Lainez aún no saben si disputarán el juego tras positivos en Betis.

RAÚL GARRIDO
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COVID-19, la gran pesadilla que ha marcado el 2020, se ha colado en la fiesta del fútbol sevillano por los posibles casos positivos en la plantilla del Betis, lo que ha llenado de incertidumbre el derbi del sábado ante el Sevilla al desconocerse si podrá jugarse en función de los resultados que arrojen las PCR.

Andrés Guardado y Diego Lainez aún no saben si el partido más esperado del año en la ciudad se disputará o se pospondrá debido a los contagiados que han aparecido en su plantilla.

Betis suspendió su entrenamiento de este viernes luego de detectar algunos casos de coronavirus y sospechar de otros más dentro de su plantilla.

Este primer partido del nuevo año, el 'derbi de los derbis', está marcado por las incógnitas, primero por la duda de si se podrá jugar y luego por los efectivos con los que podrá contar el técnico chileno Manuel Pellegrini para plantarle cara a un Sevilla sólido y fuerte, que, a priori, llega a la cita con la etiqueta de favorito.

La gran preocupación ahora es cómo va a llegar el Betis a una cita siempre esperada y que marca los tiempos en la Sevilla futbolística, dual y cainita, aunque al fin y al cabo todos hijos de una misma ciudad y en las familias conviven con naturalidad los sentimientos verdiblanco de Heliópolis y blanquirrojo de Nervión.

El chileno tiene, por ahora y a la espera de los resultados de los últimos PCR, seis bajas: el meta Dani Martín, el central Marc Bartra y los medios Tello, Camarasa y el luso William Carvalho por lesión, más el lateral Álex Moreno, que el lunes dio positivo por COVID-19, pero ante el Levante recuperó a un hombre clave como Sergio Canales, que reapareció con dos goles tras un mes y medio lesionado.
Con información de EFE.

Guardado y Lainez no evitan la derrota del Betis