El deporte sigue en Nicaragua como si no existiera el coronavirus

A pesar de la pandemia mundial siguen las actividades ya que los deportistas tienen miedo a perder sus contratos por abandono laboral.

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Los torneos deportivos no paran en Nicaragua: un día hay partidos de fútbol profesional, otro día se juega béisbol, se corre una carrera de ciclismo o se disputa una pelea de boxeo, como si no existiera la pandemia del nuevo coronavirus.

Unos participan convencidos de que Nicaragua, uno de los países más pobres del hemisferio, tiene la pandemia "bajo control", con menos de una docena de casos reportados por las autoridades; otros por amor al deporte o por miedo a perder sus contratos por abandono laboral.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, aseguró el miércoles pasado, en su primera aparición pública tras un mes de ausencia, que el avance de la pandemia en el país es "lento" y rehusó declarar cuarentena, cerrar fronteras o exigir el distanciamiento social como hace el resto del mundo.

Y el deporte tampoco ha parado. Esta semana se realizaron dos rallys de ciclismo y el fin de semana vuelven las peleas de boxeo, que se realizan en campos abiertos, parques o gimnasios espaciosos para tratar de evitar los contagios.

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También se reactivará el campeonato nacional de béisbol, el deporte favorito de los nicaragüenses, luego que la Comisión Nicaragüense de Béisbol Superior amenazó con sancionar a quien se niegue jugar por temor al virus.

A juicio del opositor Eliseo Núñez, el presidente Ortega "ha priorizado la economía en lugar de la salud, porque cree que si la pandemia pega duro en Nicaragua, la comunidad internacional suspenderá las sanciones" financieras que le impuso por violar los derechos humanos durante las protestas antigubernamentales de 2018.

Las protestas iniciadas en abril de ese año desataron una ola de represión que dejó al menos 328 muertos y forzó a más de 100,000 personas al exilio, según organismos humanitarios.