'Ruso' Zamogilny | El librito de Ricardo Peláez

Fortalecimiento de plantel y rescatar las básicas serán retos fuertes para el directivo.

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Oficialmente inició la era de Ricardo Peláez en el Guadalajara y debo confesar que es uno de esos pocos personajes del futbol mexicano que me genera muchísima expectativa ver trabajar.

Si bien no se mete a la cancha directamente con sus equipos, que es donde se forjan los éxitos, Ricardo ha demostrado durante todo este tiempo que desde su posición de directivo puede influir positivamente en las instituciones, ya que posee una alta capacidad en la toma de decisiones.

Una de las grandes cualidades que le reconozco es que tiene un fantástico ojo para la contratación y la conformación de planteles competitivos, que son la base para pelear constantemente por los primeros lugares en el torneo.

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Vale aclarar que para formar un plantel ganador no basta solamente con tener un presupuesto amplio (que por supuesto ayuda) sino en saber utilizar ese recurso y sacarle el mayor provecho posible.

En cuanto a sus decisiones mas visibles, Ricardo se ha manejado mayormente “con el librito”, o sea, experimenta poco, busca gente probada y así minimiza riesgos.

Siempre está cerca del equipo y sabe jugar muy bien su papel durante las crisis, ya que suele aparecer para quitarle presión a los protagonistas del juego en esos momentos donde las cosas no marchan bien.

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Su carrera como directivo está a la vista. Lo que hizo en América fue extraordinario, trabajó con diferentes entrenadores y logró colgarse medallas con todos.

En su paso por selección nacional tuvo un capitulo corto, pero exitoso, donde le entró al quite junto a Miguel Herrera para estabilizar y clasificar a México al mundial.

También considero que en Cruz Azul estaba haciendo un muy buen trabajo, logrando una estupenda mancuerna con Pedro Caixinha que le permitió regresar al equipo a la liguilla después de varios torneos de fracasos e incluso colocarlo nuevamente en una final de liga, donde se quedó a un paso de lograr el máximo objetivo.

Ahora bien, el fútbol tiene memoria muy corta y con un nuevo trabajo llegan obligaciones que hacen olvidar fácilmente lo poco o mucho que se logró en el pasado.

El reto Chivas no le será sencillo y de inicio le exige a Ricardo dos cuestiones importantes: En primer lugar se encuentra el fortalecimiento del plantel para transformarlo en una plantilla de mejor calidad, que tenga una fuerte competencia interna y compromiso con los colores e historia del club.

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Armar un plantel que se sienta obligado a calificar y no solo a pensar en alejarse de la quema del descenso.

Se escribe fácil, pero la realidad es que el futbolista mexicano de la calidad necesaria para Chivas se va a jugar al exterior o vale arriba de 10 millones de dólares, así que a Ricardo le espera una tarea complicadísima en ese aspecto.

En segundo lugar, paralelamente a la conformación del plantel, Chivas deberá replantear su trabajo en fuerzas básicas porque si bien han surgido del club una infinidad de jugadores a través de los años, considero que han sido muy pocos los que realmente mostraron el nivel y el compromiso que el Guadalajara merece. Abastecerse de una cantera de calidad no es una opción para Chivas sino una necesidad.

Por lo pronto Peláez ha tomado su primer decisión relevante al frente del rebaño: optó por mantener al Flaco Tena como entrenador del equipo (jugando con el librito nuevamente).

La trayectoria de Luis Fernando más lo hecho en estos últimos juegos lo avalan, pero como dije anteriormente, el futbol tiene memoria corta y la afición espera resultados. La expectativa, por supuesto, ya está generada.