Ricardo Salazar | Marcas, datos y curiosidades de la Final

A lo largo de la historia del futbol mexicano han surgido distintos criterios para definir al campeón.

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La final por el campeonato de primera división del futbol mexicano se implementó para ofrecer un mejor espectáculo y dar incentivos económicos a los equipos. La serie por el título del torneo Apertura 2019 será la edición 73 desde que comenzó a disputarse en el certamen 1970-71.

Nunca el conjunto que terminó abajo en la tabla de posiciones en la fase de clasificación jugó el partido de vuelta como local. Parece tratarse de un dato ilógico, pues no, en un principio los juegos de ida y regreso se sorteaban.

El reglamento de competencia ha variado para definir al campeón: Gol average, tercer partido, tiempo extra, sorteo, marcador global, serie de penales, gol de visitante y gol de oro.

La Liguilla copió los sistemas de competencia de los deportes profesionales de Estados Unidos que están diseñados para anotar touchdowns, carreras, canastas, metas, etcétera, frecuentemente y en gran cantidad, pero da la casualidad de que el primer partido de la final de la hoy Liga MX terminó cero a cero, entre Toluca y América.

La marca de más anotaciones en un encuentro la impusieron las Águilas y los Tecos de nueve goles en el decisivo del Clausura 2005.

En 15 de 145 partidos se colgaron el par de roscas y sólo la final 1991-92 entre Puebla y León no abrieron el marcador en los primeros 180 minutos de juego.

El campeonato 1974-75 se definió en un cuadrangular disputado por cuatro equipos: Cruz Azul, León, Toluca y Unión de Curtidores. El que sumara más puntos se coronaba, ese honor le correspondió a los Diablos Rojos que aseguró el cetro derrotando a los Esmeraldas. Ese partido como el que decidió el campeonato mundial de 1950, erróneamente se consideran como finales.

El América es el equipo más competitivo y triunfador de la postemporada. Ha llegado 17 veces a la serie más importante, disputado 34 partidos, ganado 14 y obtenido una docena de trofeos de los 17 que lucen en sus vitrinas. En ese sentido, Cruz Azul tiene 16 finales, la Universidad de México 13, Tigres y Toluca 12 cada uno. Como se puede advertir, el mal llamado equipo grande, Guadalajara, no aparece entre los mejores exponentes y más exitosos. Lo que el viento se llevó.

Descontando el autogol de Héctor Santoyo en el cuadrangular 74-75, se han cosechado 381 anotaciones, 216 por futbolistas mexicanos y 165 por extranjeros. La ventaja de los nativos ha disminuido gradualmente. Al terminan la primera década del siglo XXI era de 60 (175 por 115) y en la actualidad es de 51.

246 anotadores han inscrito su nombre y sólo uno lo hizo en las dos porterías en el mismo encuentro, Juan Ignacio González con gol y autogol con el León en el Apertura 2013.

Alberto García Aspe sigue siendo el más joven anotador con 18 años y 12 días de edad. En el juego de ida América contra Pumas en 1985, superaba a Néstor de la Torre, que un año antes, con las Chivas, perforó la meta de las Águilas a los 18 y 349 días.

Gustavo Nápoles y Javier Orozco son los únicos en anotar un póker de dianas en las finales del Verano 1997 y del Clausura 2015, pero nada más le dieron un título al Guadalajara y Santos Laguna, respectivamente, en cambio, con nueve repartidos en cuatro finales, el paraguayo José Cardozo le dio cuatro títulos al Toluca.

Tres porteros anotaron en su propia portería: Miguel Calero, Óscar Pérez y Nahuel Guzmán, pero los árbitros registraron en la cédula a Pablo Barrera, Mauro Boselli y Nicolás Sánchez. Lo mismo hizo Paul Delgadillo, pero a la inversa, en lugar de apuntar a Alejandro Castro, le do la anotación al guardameta Moisés Muñoz para que pasara a la historia, mal hecho.

97 goles se lograron con remates o desvíos de cabeza, 40 de tiro penal, 34 fuera del área, 36 a balón parado, 15 autogoles, 13 con el portero lejos de la portería, y 10 ejecutando un tiro libre.

10 penales fallados, 81 jugadores y 15 técnicos expulsados.

19 veces la final se fue a tiempo extra y 10 se definió en serie de penales.

12 ocasiones el campeón no logro más goles que el derrotado, pero fueron proclamado vencedores por los criterios de desempate: 10 en penales y dos por anotar más metas de visitante (Pumas en 90-91 y Necaxa en 95-96).

La polémica no puede quedar al margen. El reconocido árbitro Mario Rubio, fue el primero en ser castigado por marca un penal que no era, un clavado de José Valdés en 1973. El verdugo moderno de los silbantes, Felipe Ramos Rizo, señaló uno por pegar el balón en el abdomen de Miguel Carreón, Manuel Glower vio una falta de Jamie Lozano dentro del área cuando lo hizo fuera, de la misma manera Mauricio Morales con Nelson Cuevas. A Joaquín Urrea le templó la mano para marcar unas manos de Alfredo Tena y a Edgardo Codesal el cerebro por no expulsar a Jorge Espinoza portero de los Pumas, entre muchas otras.

Después de jugar la final, Aurelio Martínez, se fue sancionado una docena de juegos por patear al silbante, con la derrota inminente, el técnico Ignacio Trelles cruzó toda la cancha y la premiación al subcampeón se canceló luego de que un equipo, preferimos omitir el nombre, decidió no salir a la ceremonia, síntoma de malos competidores y peores perdedores.

1099 jugadores participaron en la serie por el título. Hernán Cristante se destaca como el de mayor tiempo de actuación con 1320 minutos y el chileno Maximiliano Perg con solamente 97 segundos, ambos curiosamente del Toluca.

Hay muchos datos, historias y curiosidades que aumentarán con la final, verdadera final número 74, entre América y Monterrey.

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