Veracruz ya sabe cómo hacer paros en la Liga

Ante el paro de jugadores escualos para la J-14, repasamos un episodio parecido en 2004.

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No es la primera vez que Veracruz no se presentaría a jugar un partido, ya hay un antecedente, aunque en circunstancias muy distintas.

El 21 de noviembre de 2004, los Tiburones Rojos recibían a Jaguares de Chiapas en la última jornada del Torneo Apertura 2004 con el sol inclemente y casi infernal del puerto y a la misma hora que los otros ocho partidos (en ese entonces, todos los encuentros de la última jornada se disputaban a la misma hora). Veracruz, líder indiscutible y absoluto de la Fase Regular, solicitó el cambio de horario para ese compromiso.

El argumento era simple: ni Veracruz podía perder el liderato ni Jaguares aspiraba a clasificar a la Liguilla, por lo que no tenía caso someter la paciencia y el físico al clima porteño. La Federación Mexicana de Futbol negó la solicitud y programó el partido al mismo tiempo que el resto.

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Casi como 'berrinche' y en espuesta a esto, los dirigidos por Wilson Graniolatti, apoyados por su directiva, anunciaron que no se presentarían a jugar ante la escuadra felina, algo que finalmente se consumó el ya citado domingo, con unos chiapanecos "plantados" en la cancha del Estadio Luis "Pirata" Fuente.

A la hora del partido, el árbitro central Marco Antonio Rodríguez salió al campo, donde los chiapanecos calentaban, y cumplió el protocolo: esperó 15 minutos antes de informar a Sergio Almaguer, capitán de Jaguares, que su equipo podía retirarse ante la falta de Veracruz.

De rigor, la derrota por default al "Super Tiburón" de 2-0 en efecto no tuvo consecuencias en el certamen más allá del resultado y una multa de 45 mil pesos. Veracruz caería días después ante Pumas en Cuartos de Final (que sería Bicampeón en ese torneo).

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Es una anécdota, un precedente que hoy cobra vida ante el inminente paro anunciado por los escualos por falta de pagos .