Iván Kasanzew | Reciclaje de técnicos, “Made in Mexico”

El torneo es corto y más cortas son las estancias de los estrategas en sus puestos.

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Dice el refrán: “Cuando un equipo no funciona el primer fusible que se cambia es el entrenador”.

Un frase popular muy cierta, pero lo cuestionable muchas veces son los tiempos.

Sacar a un técnico en medio de un proceso donde todavía hay esperanzas de clasificar a la liguilla, no es recomendable.

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Diego Alonso fue cesado como timonel de Monterrey tras perder el clásico regio, pero creo que merecía terminar su película y después, si el final no es del gusto de aficionados y dirigentes, evaluar su gestión y tomar una decisión consensuada.

Pocos tienen buena memoria y recuerdan que Alonso ganó un título de liga con Pachuca y dos Liga de Campeones de CONCACAF (Pachuca en 2017 y Monterrey en 2019).

Otro caso fresco es el de Cruz Azul, donde los problemas internos se adueñaron del fútbol a tal punto que le hicieron golpe de estado al portugués, Pedro Caixinha, y al director deportivo del equipo, Ricardo Peláez.

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En medio de condiciones adversas, por el clima político y la presión de lograr buenos resultados, el nuevo estratega, Robert Dante Siboldi, ha podido cambiar poco y nada y como bien sabemos: “Lo que mal comienza, mal acaba”.

También se toman decisiones incongruentes en equipos que hacen las cosas bien dentro y fuera del terreno de juego.

El claro ejemplo es el Atlético San Luis, que prometía meterse en la 'fiesta grande' de la mano de Poncho Sosa.

Después de ganarle a Pachuca en el Hidalgo, los dueños españoles decidieron despedir a Sosa para fichar a Gustavo Matosas, quien sigue sin encontrar el equipo ideal.

Once de los 14 puntos hasta la fecha 12 los había cosechado Sosa.

Desafortunadamente, “los procesos en la Liga MX están hechos para romperse”.

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El torneo es corto y más cortas son las estancias de los estrategas en sus puestos.

Los directivos tienen una visión simplista y caprichosa del fútbol, creen que los equipos se arman de la noche a la mañana como si el entrenador fuese un superhéroe o un mago.

A los directivos de los equipos del balompié azteca les digo: si quieren ir a ver a David Copperfield, vayan a Las Vegas. Su show es espectacular y pronto se va a retirar.