Entrevista | Joaquín Beltrán rememora el bicampeonato de Pumas

En mano a mano con TUDN, el entonces capitán de Pumas contó pasajes del año dorado del club.

RICARDO OTERO
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A 15 años de distancia, todo parece como si fuera ayer. Joaquín Beltrán, capitán de los Pumas en 2004, recordó el bicampeonato de Liga del club de aquel año, en el que también sumaron un Campeón de Campeones y el Trofeo Santiago Bernabéu a costa del Real Madrid.

Logros que han tomado mayor valor toda vez que solo un equipo más ha logrado la hazaña del bicampeonato y ninguno desde entonces ha vencido a los 'merengues' en su tradicional trofeo amistoso que disputan cada año en los últimos tres lustros.

Pero el desenlace del Apertura 2004 contó con una pequeña dosis de suerte y un cambio de 180 grados en el rendimiento de un plantel que tuvo una temporada regular que poco mérito daba para la defensa del título.

Pumas clasificó a la Liguilla como noveno lugar general, pues el sistema de grupos seguía vigente. Fueron segundos en el 1, solo detrás del Atlante, y avanzaron pese a tener un punto menos que Tigres, que no alcanzó boleto.

"Tuvimos el beneficio del sistema de competencia, en otro grupo quizás no habríamos calificado", reconoció Beltrán en un mano a mano con TUDN. "Ya calificados, esa segunda Liguilla del año la jugamos con una mayor madurez, con una conciencia de lo que era jugar Liguilla. Yo creo que la del primer campeonato, contra el Guadalajara (en la Final del Clausura 2004) la jugamos nerviosos, fue más tensa, teníamos más miedo de equivocarnos o de que las cosas no salieran bien."

Tras una goleada en contra por 5-1 ante las Chivas en el Olímpico Universitario, en el que Hugo Sánchez alineó a solo dos titulares regulares, solo cuatro días después, en la ida de los Cuartos de Final ante el superlíder Veracruz, un contundente 3-0 fue el punto de inflexión para el resto de la Liguilla.

"Nos llenamos de confianza, nos dimos cuenta de que podíamos competir, porque además era el superlíder, Veracruz era un equipazo, el 'Chaco' (Christian Giménez), Cuauhtémoc (Blanco), (Pablo) Quatrocchi, el 'Lorito' (Walter) Jiménez, y poderlos vencer con el marcador que los vencimos, con ese 4-1 global, creo que nos dio la confianza de decir 'adelante'", expresó el exfutbolista.

Los Pumas tuvieron una efectividad de 43 por ciento durante la fase regular, con 22 puntos en 17 partidos, pero en aquella Liguilla ganaron cinco de los seis partidos y el otro lo empataron, justamente en la vuelta ante los Tiburones Rojos.

Tras eliminar al Atlas con victorias de 4-3 en el Olímpico Universitario y 2-1 en el Jalisco, otro club en rendimiento ascendente lo enfrentó en la Final, el Monterrey, que además contaba con el campeón de goleo del torneo, Guillermo Franco.

Fue el argentino naturalizado mexicano quien abrió el marcador en la ida de la Final. Rayados dominó a Pumas en el primer tiempo, pero a pocos minutos de iniciar el segundo, Beltrán marcó el que califica como el gol más importante de su carrera, el que abrió camino para la remontada de la noche del 8 de diciembre.

"Ese gol es el único que metí en mi carrera en Liguillas", afirmó Beltrán. "Es una jugada que con Hugo (Sánchez) la trabajábamos todos los días, todas las veces, los rivales sabían que la íbamos a hacer, algunas las cortaban y otras nos salían. Y mi misión en esa jugada no era rematar a gol, mi misión siempre era peinar la pelota para que alguien de mis compañeros llegaran a segundo poste a cerrar la pinza."

David Toledo marcó el segundo para los Pumas aquella noche. Con una ligera ventaja viajaron a Monterrey, donde Rayados nuevamente dominó en el primer tiempo, pero esa vez sin encontrar las redes. Fue otra vez al inicio del segundo tiempo, pero con un derechazo de Francisco Fonseca que abrieron el marcador para no volverlo a mover en toda la noche.

El 11 de diciembre de 2004, luego de 17 torneos cortos, finalmente un campeón defendió su corona en la Primera División de México.

Aquel año, Beltrán fue el encargado de levantar cuatro trofeos, tres de carácter oficial y otro que, si bien amistoso, se consiguió ante uno de los planteles más fuertes del mundo.