Atlas 1-0 León, Final vuelta Grita México BBVA Apertura 2021: resultado, goles y videos

Todos los honores van a los rojinegros que rompen maldición legendaria ante León.
¡Estalla el Jalisco! Rocha desata la locura y la polémica con el 1-0
Por: Fernando Vázquez
LITE
Agréganos a tu pantalla de inicio para visitarnos más fácil y rápido

En la antigua Grecia se decía que el mundo se sostenía gracias a Atlas quien cargaba con todo a manera de castigo divino por parte de Zeus, una mitología que adquiere un sentido distinto ahora en 2021 en un año en el que todo el peso del mundo se quita sobre otro Atlas, uno que no tenía una pena eterna como aquel de la mitología sino una que 'solamente' duró 70 años y que pudo evitar la tragedia, y no precisamente griega.

La Academia, los Zorros, los Rojinegros, la Furia, todo se escribe ahora con mayúsculas, el rojo sale de las sombras tapatías que eran cubiertas por el escudo de Chivas en Guadalajara : la perla y cualquier lugar ahora son negras, no más blanco, con un Atlas que venció en penales por 4-3 al León en la Gran Final del Torneo Grita México BBVA Apertura 2021 y poner fin a su sequía de 70 años sin ser campeón en el futbol mexicano.

Y fue en penales, aquella caprichosa instancia que les quitó la gloria hace 22 años en Toluca, esos penales que son más benditos que nunca en un Atlas que ganó en tiempo regular 1-0 para dejar el global 3-3.

Una y otra vez, Quiñones fallaba y la figura de Rodolfo Cota crecía, el portero visitante se convirtió en una especie de némesis para un rojo y un negro que empezaba a desesperarse a grados en los que la angustia vivida en 1999 en el Nemesio Diez parecía un día de campo y, de hecho, Quiñones tenía ya una frustración acumulada con un tiro al poste en el primer tiempo (a pase del mismísimo Camilo Vargas) y otras dos ocasiones en las que el colombiano se fue con las manos que hacían cobertura a su rostro.

¡La falla de los 70 años! Zaldívar falla increíble ante arco abierto

El sacrificio del delantero llegó a un final feliz a los 55' cuando en una juagada 'a lo Atlas' (como no podía ser de otra forma), una serie de rebotes dio pie a que Aldo Rocha hiciera que más de 50 mil almas y otros tantos miles en el país: los 70 años de sequía parecían adquirir un tono más verde que el césped jalisciense, el de la esperanza, el de la ilusión tomada con un puño mientras que el otro echaba las frustraciones al aire mientras que el mediocampista, de cabeza, ponía el balón en las redes con una dosis de polémica tan grande como la espera atlista para regresar a una Final por posible posición adelantada.

Si el drama y la odisea fueran títulos, la 'Academia' tendría las vitrinas desbordadas: después de tensión en el primer tiempo, el complemento se tornó mucho más en un partido definitorio por el título, el de los guerreros caídos como Quiñones (quien salió lesionado entre lágrimas) o Santamaría, o el de las fallas que tendrán su lugar asegurado en la eternidad en cualquier 'Top' que se haga en programas de televisión o en charlas informales entre amigos como la de Edgar Zaldívar quien vio cómo una pelota brillantemente conducida por Torres impactaba en el poste y llegaba a él, con Cota fuera de combate y a menos de un metro de la tierra prometida: una falla que bien valía 70 años de espera y devolvía la oscuridad al Estadio Jalisco, un 'oso' que marcará de por vida a Zaldívar.

¡Sale entre lágrimas! Quiñones no puede continuar y pide su cambio

El propio Edgar Zaldívar, sabedor de que tiene su lugar asegurado en las páginas negras en la historia del futbol mexicano, quiso al menos restarle peso a su 'hazaña' al impactar desde fuera del área y hacer que Rodolfo Cota aumentara su leyenda con un lance de portada y la prórroga estaba ya firmada y como no podía ser de otra manera.

Sin el expulsado Gigliotti, León parecía la presa para el complemento, una 'Fiera' que pasó a ser cazada ya con desventaja numérica y el momentum de su desesperado rival que también se quedaba mermado por nombres como Luis Reyes y Jairo Torres que se caían de la ecuación, presas de sus propios músculos, sobre esforzados por el esfuerzo en una noche tapatía pero que no tenía una resolución clara, sobre todo por unos Esmeraldas que prácticamente se defendían con todas las patas en dirección al cielo, con Ormeño en la cancha pero a kilómetros de distancia de la pelota, lo mismo Ángel Mena. Como hace 22 años, Atlas resolvía el título desde los 11 pasos, sí, sucedió otra vez.

Dios da, Dios quita, así como Zeus otorgó el castigo divino a un Atlas que vivió un resultado distinto, una serie ganada 4-3, con una falla de Montes que abrió la puerta al penal definitivo de Furch: sí, usted está leyendo bien, el Atlas es campeón del futbol mexicano, el mismo año en el que Cruz Azul rompió su maldición también, pareciera que el mundo se acaba pero no, solamente que ya no hay castigo divini, ni mitológico y lo que resta es una vida pintada de rojo y negro.

¡El show de Camilo Vargas y el gol de Furch en la tanda de penaltis!