Álvaro Cruz | Siboldi, Álvarez y Garcés, con la soga al cuello

La dupla Álvarez-Garcés prometió el título de liga esta temporada.

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Siboldi, Alfredo Álvarez y Garcés, con la soga al cuello

En contra de los deseos de Guillermo Álvarez, quien apoyaba a Peláez en la contratación de Antonio Mohamed, la dupla Víctor Garcés-Alfredo Álvarez llevó a Robert Dante Siboldi, y su argumento fue la falta de un campeonato liguero bajo el mando de Billy; pero la apuesta les ha salido mal y una derrota contra el América será el agravante que comience a devolver el mando a Billy.

Si Cruz Azul no califica a la Liguilla se plantea retomar el timón, destituir a Siboldi e ir por Mohamed, y Ricardo Peláez a la dirección deportiva. El técnico uruguayo tiene en sus manos seguir al frente de la Máquina el próximo torneo si levanta esta temporada mediocre. Víctor Garcés y Alfredo Álvarez son presos de su promesa de ganar el título esta temporada, y esas palabras los tiene con la soga al cuello.

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Pachuca cumple sueños

Y vaya que Jesús Martínez hace lo posible por ayudar a sus jugadores a emigrar a Europa: lo hizo con Erick Gutiérrez al sacrificar una buena cantidad de dinero en la venta al PSV holandés. El siguiente es Víctor Guzmán.
Resulta que durante la pretemporada hubo algunos roces entre Guzmán y la directiva porque no tuvo la posibilidad de irse al viejo continente. El alto precio y la poca oferta debido a su bajo nivel mermaron esa posibilidad. La única vía de salida era Chivas, pero el Pocho no quiso volver.

Tras una extensa charla, Pachuca le ofreció apoyarlo en irse a Europa el próximo verano con la condición que Guzmán eleve su nivel de juego. La motivación se ha notado en la cancha y de seguir así es casi un hecho que en verano será el próximo mexicano en irse, junto a José Juan Macías.

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Los árbitros añoran la Liguilla

Y yo también lo haría… los pagos para la Liguilla son bastante jugosos, y es que un árbitro central va de los 100 a 250 mil pesos por pitar un juego en la fiesta grande. La Final es la que se paga en un cuarto de millón de pesos, por eso ningún silbante quiere perderse la pachanga, aunque tengan que doblar las manitas con el VAR.