Rodrygo y su joga bonito, la magia que necesitaba Real Madrid

El brasileño acapara todos los reflectores con cada participación que tiene; su calidad lo respalda.

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La locura se desató en Madrid con la incursión de una nueva estrella que ha maravillado con sus goles el firmamento merengue. Es Rodrygo Goes el hombre que ha devuelto con su magia brasileira la alegría a un equipo desangelado y presionado por los malos resultados.

Desde que nació en el 2001, su papá lo tenía proyectado para ser futbolista. Los videos de Robinho eran habituales en su día a día; de él copió su estilo. En el futbol sala aprendió a tener la pelota pegada al pie y desarrolló las habilidades que hoy muestra en el Madrid.

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A los 11 años recibió un contrato jugoso de una marca deportiva y pronto empezó a seguir de cerca los pasos de su ídolo Robinho. Rodrygo despuntó como rayo en el Santos, tanto, que fue considerado como una de las cuatro joyas del equipo junto a Pelé, Neymar y Robinho.

Su llegada al Real Madrid en agosto de 2019 fue la cristalización de un sueño heredado de su padre. Jugó dos partidos en el equipo B y de inmediato fue ascendido al primero equipo por Zidane. Debutó contra el Osasuna con gol. Ha jugado cuatro partidos en liga y los dos últimos como titular.

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Su consolidación llegó en la Champions League. Debutó contra el Galatasaray, en Estambul como titular. Pero la magia y ‘Jogo Bonito’ aparecieron en el Bernabéu, también contra los turcos. Rodrygo marcó su primer gol en Champions… el segundo… y el tercero en la goleada 6-0 al conjunto otomano.

El Rayo, un mote que se ganó en Brasil y ya gusta a sus compañeros en el Madrid, tiene la facilidad de brillar por el extremo en cualquier banda. Es ambidiestro, con un cañón y colocación envidiables con las dos piernas. Su capacidad para cambiar de ritmo y jugar entre líneas es una delicia futbolística.

La magia de Rodrygo ya está patentada en el Real Madrid, donde esperan que la nueva joya incremente las alegrías que alguna vez hombres como Zidane, Ronaldo y Cristiano dieron con el balón en los pies.