Kenia se lleva el oro y la plata en el maratón femenil

Estados Unidos con Molly Seidel captura la medalla de bronce en el evento más lento de la historia olímpica.

SAMUEL REYES
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Las atletas de Kenia, Peres Jepchirchir y Brigit Kosgei, hicieron el 1-2 para el oro y la plata en el maratón olímpico femenil de los Juegos Olímpicos Tokyo 2020 , por delante de la norteamericana Molly Seidel, quien se adjudicó el bronce

El maratón que inició una hora antes por las inclemencias del tiempo resultó por esa misma razón ser el más lento de la historia, que terminó en 2h27:20 para la ganadora en el parque Odori de Sapporo.

En la lista de competidoras se encontraban tres mexicanas, Úrsula Patricia Sánchez terminó en el lugar 64, junto con Daniela Torres y Andrea Soraya Ramírez Limón, quien finalizó en el lugar 74 de 88 participantes que sufrieron las inclemencias del tiempo ante el calor y humedad que imperó en la competencia.

Jepchirchir, dos veces campeona del mundo de medio maratón y plusmarquista mundial de esta distancia con 1h05:16, tuvo un brillante debut olímpico después de haber ganado, en diciembre pasado, el maratón de Valencia con 2h17:16, mejor marca mundial de 2020.

La temperatura en el momento de la salida era de 26 grados celcius con un 78 por ciento de humedad, y fue aumentando hasta los 30 grados cuando las primeras corredoras llegaban a la meta.

Ninguna de las medallistas de Río 2016, la keniana Jemima Jelagat, la bahrainí Eunice Kirwa y la etíope Mare Dibaba, estaban en la salida. Partían como favoritas las tres kenianas: Kosgei, plusmarquista mundial con 2h14:04; Jepchirchir, la reina del medio maratón y Ruth Chepngetich, actual campeona del mundo de maratón.

Japón, un país que adora esta carrera, depositó sus esperanzas en Mao Ichiyama, que terminó octava con 2h30:13.

Por el km 5 la campeona el mundo pasaba con un parcial de 18:02 al frente de una treintena de corredoras.

El medio maratón se cubrió en 1h15:14, con Jepchirchir encabezando un grupo reducido a una docena con fuerte predominio africano. La peruana Gladys Tejeda era ya la primera latinoamericana, a 14 segundos de las primeras.

En el km 30 Seidel, esquiadora amante de los descensos, era la única corredora de raza blanca arriba y actuaba sin complejos ante las africanas. Su trabajo redujo a ocho el grupo y comenzó a hacer daño incluso a la campeona del mundo, Chepngetich, que entró en crisis a esa altura de la carrera y tuvo que detenerse.

Kosgei no había corrido ningún maratón desde que en octubre logró su cuarta victoria en Londres con 2h18:58, y Tokio era su estreno en un gran campeonato.

En el km 35 la plusmarquista mundial estaba acompañada por Jepchirchir, Seidel, la israelí Lonah Salpeter y la bahrainí Eunice Chumba, aunque esta cedió en el siguiente. Menos la norteamericana, todas nacidas en Kenia.

Cuando las dos kenianas empezaron a tirar en el 38, acusaron el golpe Seidel y sobre todo Salpeter, que tuvo que detenerse a respirar. Las medallas de oro y plata se iban a decidir en un mano a mano entre Kosgei y Jepchirchir, pero, sin esperar al esprint, la heroína de Valencia atacó en el 39 con su tranco poderoso y dejó atrás a la más menuda Kosgei.

Roza Derehe salvó el honor etíope con el cuarto puesto (2h28:38), y Gladys Tejeda de Perú, en el puesto 27 con 2h34:21, obtuvo el mejor resultado entre las corredoras latinoamericanas.

Con información de EFE.