Ruso Zamogilny | América se aleja de Europa

Donde en un día como mínimo pudimos ver un par de juegos es inevitable no caer en las comparaciones entre los dos torneos.

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Tener la posibilidad de disfrutar la Copa América y la Eurocopa al mismo tiempo es algo maravilloso para cualquier loco futbolero como este humilde servidor.

Gozar durante la mañana viendo futbolistas de la talla de Pogba, Griezmann o Mbappé enfrentarse a Cristiano, Bernardo Silva y Pepe para luego deleitarnos con las gambetas de Neymar y las asistencias de Messi solo con unas horas de diferencia es el sueño de cualquier fan del futbol. Si usted que está leyendo esto es un futbolero empedernido, estoy seguro que ha de saber de lo que hablo y seguramente está pasando sus mejores días pegado a la TV o siguiendo los partidos por las diferentes plataformas, incluso con alguna repetición si es que no pudo ver el juego en vivo.

Por esta misma situación, donde en un día como mínimo pudimos ver un par de juegos de cada competición es inevitable no caer en las comparaciones entre los dos torneos y sobre todo es imposible no ver la brecha cada vez más amplia que separa al fútbol europeo con una buena parte del fútbol sudamericano. Y digo una buena parte porque creo que aún Brasil, Argentina, Uruguay y tal vez Colombia pueden competir a nivel selección con aquel fútbol.

Pero es un hecho que atrás quedaron los tiempos donde el fútbol de este lado del charco superaba en la calidad de futbolistas al viejo continente. Hubo un tiempo donde para Europa era una necesidad el voltear a ver a los jugadores sudamericanos ya que el futbolista europeo dominaba muchas situaciones en el campo de juego pero le faltaba la chispa, la gambeta, la técnica y la picardía con la que crece el futbolista sudamericano.

Como dije, esos eran otros tiempos, hoy vemos jugadores europeos poseedores de esa fantástica genética que siempre les ha dado ventaja física pero con una gran evolución en su técnica individual, a tal punto que en un partido de las selecciones europeas más débiles cualquier hijo de vecino mete un cambio de juego de 40 metros con una facilidad envidiable. Sin duda en Sudamérica existe mucho talento, hay futbolistas distintos que marcan diferencia desde lo técnico como Neymar, Cuadrado, Messi, Suárez o Cavani por poner ejemplos. Pero a nivel colectivo hemos podido observar rendimientos muy diferentes y en algunos casos demasiado pobres.

Lo que considero preocupante para el futbol de todo el continente americano es que hoy ese tipo de futbolista hábil y pícaro también se forma allá en el viejo continente. Y ese crecimiento en la formación de jugadores se dio apostando a la mejora técnica, lo que les ha brindado un abanico muy variado de futbolistas desde centrodelanteros de poder como Lukaku o Kane pasando a la velocidad de Werner, con ofensivos desequilibrantes como Sterling o Foden hasta futbolistas pensantes como Grealish o Pedri. Ni hablar de aquellos que por su maravillosa genética combinan dinámica con calidad técnica caso Kanté o Renato Sánches.

También veo de forma alarmante que hay selecciones como Turquía, Ucrania, Dinamarca o hasta Galés que muestran una evolución en su futbol en cambio selecciones como Bolivia, Venezuela o Paraguay se ven estancadas desde hace rato. Se nota a leguas que allá han trabajado seriamente para reducir esas distancias futbolísticas que existían entre las potencias y los seleccionados de menor peso. En cambio en sudamérica se sigue apostando al surgimiento casi mágico y espontáneo de futbolistas. Las diferencias ahí están y es por eso que desde el 2002 que no hay un campeón de copa del mundo que no sea europeo. Y si buscamos más comparaciones odiosas, agárrense que ya empieza la Copa Oro…

Abrazo de gol queridos #Rusistas”.