Hugo Salcedo | El trabajo más difícil del mundo

Pocas actividades deben de ser tan complejas para brillar como esta.
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Hugo Salcedo
Por:
LITE
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Admiración y respeto absoluto para todos aquellos que en cualquier categoría se desempeñan como directores técnicos.

Pocas actividades deben de ser tan complejas para brillar como esta. El conocimiento, capacidad y liderazgo serán fundamentales, sin embargo hay una infinidad de otros elementos que en ocasiones no son tan visibles, pero que inevitablemente marcarán el destino de cualquier estratega.

Se trata de las “circunstancias”, sí, todos aquellos elementos que existen, pero de lo cuales nadie puede tener un control absoluto, ni tampoco alguna de forma de prevenirlos.

Desde luego que la estrategia tiene un peso significativo en el resultado de cualquier partido, sin embargo mi consideración es que en la mayoría de los encuentros son más influenciados por los detalles puntuales como la contundencia, cuestiones arbitrales e imponderables no previstas como las expulsiones, VAR, etc.

A estos factores hay que agregar algunas hechos de carácter personal en los jugadores que también impactan en el rendimiento y que en la mayoría de los casos no son visibles a los ojos de aficionados e incluso analistas, si durmieron bien o no, si tienen problemas personales, si están plenamente acomodados ellos y sus familiares al lugar en el que están viviendo, si se es que esos jugadores acaban de llegar a ese club.

La relación entre jugadores y sus familiares son otros dos elementos difíciles de controlar pero que también repercuten para bien o mal.