El futbol aprendió con tragedias a cuidar la vida del jugador a tope

Los médicos salvaron la vida de Eriksen en la Euro 2020 gracias al equipamiento obligatorio.

ÁLVARO CRUZ SANTIBÁÑEZ
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La tragedia ocurrida con Christian Eriksen durante el partido entre Dinamarca y Finlandia dejó un hueco en el estómago a quienes disfrutaban de la Euro 2020, porque del clamor festivo pasó a la incertidumbre por la vida del danés, que fue salvado por heroicos médicos.

Algo se aprendió de las tragedias ocurridas hace dos décadas con las muertes de Marc Vivien Foé, Antonio Puerta, Miklas Feher y Dani Jarque, quienes cayeron fulminados en el campo sin una atención adecuada como hoy Eriksen sí la tuvo con el desfibrilador.

En el 2003 tras lo ocurrido con Foé, el mundo del futbol despertó y se dio cuenta que son humanos los que juegan al futbol y el factor muerte está presente. Ser atleta no exime de un paro cardiorrespiratorio, infarto, etc… un equipamiento médico y ambulancia era trascendental.

El Club Pachuca en 2004 presentó en una conferencia de prensa el primer desfibrilador en el futbol mexicano, además de equipar la enfermería y tener una ambulancia a la mano. No han tenido que usarlo, pero así se hizo en todo el mundo, por eso Eriksen está con vida.

El caso de Antonio Puerta, quien salió del campo por propio pie después de un paro cardiorrespiratorio, fue el punto máximo de negligencia en el 2007 y que le costó la vida 60 horas después en el hospital. La industria del futbol ya aprendió de la peor manera.

Eriksen cayó y sus ojos se perdieron, las asistencias tardaron 15 segundos en llegar a él, llevaron a cabo los protocolos y de inmediato la resurrección con desfibrilador. El danés está consciente en el hospital, habla, da señales de esperanza a un mundo acongojado con la imagen fresca en la memoria.

Federación danesa da informe alentador sobre estado de Eriksen