Crónica: el día que la pelota sonrió

El CRIT Tlalnepantla luce sus mejores galas para recibir a las leyendas de FIFA en una jornada histórica e inolvidable

REDACCIÓN
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América o Barcelona, camisas verdes o rosas. Tonalidades por doquier en el de por sí muy colorido Centro de Rehabilitación Infantil Teletón de Tlalnepantla, Estado de México.

No fue un día común para niños y niñas que acuden religiosamente a las salas de mecanoterapia o hidroterapia.

Tampoco lo fue para más de 30 personalidades que descendieron de un autobús en la entrada del CRIT, acostumbrados a los reflectores durante toda su carrera, lejos del anonimato y que ahora acudían a un lugar mágico, poblado por niños que han librado batallas desde sus respectivas trincheras, algunos han ganado guerras, otros están por librarlas, pero la instalación pionera de Teletón los aglomeró a todos.

Las filas se rompieron, un inusualmente conmovido José Mourinho encabezaba el grupo de leyendas del futbol de la FIFA, un nutrido conjunto de exjugadores que visitaban a los niños del CRIT, o eso era lo que pensaban… Bastó un paso a estas instalaciones para que la visita se tornara en una experiencia inolvidable para los visitantes distinguidos.

Clarence Seedorf, Mia Hamm, Geremi, Luis Figo, Marcel Desailly, Samuel Eto´o; todo un séquito de futbolistas inalcanzables en la televisión, héroes en la cancha y aprendices de la vida en un CRIT que vistió sus mejores galas para la ocasión.

Médicos, rehabilitadores y personal en general no borraban la sonrisa mientras que los consentidos de las instalaciones también se reservaban lo mejor para este día como el pequeño Gustavo, quien mostró los avances y milagros de su rehabilitación en los últimos meses nada más y nada menos que al legendario exjugador italiano Ciro Ferrara, por momentos tan extasiado como cuando levantó aquella Champions League en Roma con la Juventus.

Fernando Landeros, presidente de la Fundación Teletón y promotor incansable de las visitas a la red de CRITs vio cómo su postura adquiría una dimensión con mucha más profundidad.

El 66 Congreso de FIFA en la Ciudad de México brinda la oportunidad de hacer actividades para acercar el futbol a las masas, tal y como la FIFA quiere. Un ganar-ganar, tan simple como el disfrute de jugar al futbol, tan difícil como vencer las adversidades físicas.

Fabio Cannavaro fue de los primeros en entrar a firmar autógrafos. Con dos hubiera bastado, según le explicó el personal, pero el Campeón del Mundo en 2006 continuó dejando su rúbrica a diestra y siniestra, la cuenta se perdió en menos de un minuto.

Mientras, la armada española de Carles Puyol, Michel Salgado y Fernando Hierro se repartían las fotos de cualquiera que pidiera la estampa para la posteridad; no había barreras, ni guardaespaldas, eran solo todos en conjunción.

"¡Forza México! ¡Forza México!", gritaba Figo mientras levantaba las manos al pequeño Alejandro mientras que la magia también envolvía a Carles Puyol y José Mourinho, ambos bromistas, con una química irresistible y llamativa, impensable hace unos años cuando uno era capitán del Barcelona y el otro llevaba las riendas del Real Madrid: el encanto del CRIT.

Ya en las afueras, en la cancha común, tres niños ayudaban a Jorge Seré a recordar sus glorias con el Nacional, de Uruguay. Bajo los tres palos de una portería colorida del CRIT, recibía cualquier cantidad de goles, más de los que encajó en la Copa Libertadores que ganó con el “Decano” en el 88, aunque el guardameta quizás disfrutó por primera vez el tener que recoger la pelota en el fondo de las redes.

La sensación de una visita que se convirtió en satisfacción, retroalimentación. No fue un día normal en el CRIT Tlalnepantla, ni tampoco fue un día normal en la vida de más de 30 exastros del deporte más popular del mundo.

El Congreso de FIFA iniciará, pero la pelota agarró su fortaleza no del campo, sino de una sonrisa contagiable de los pequeños usuarios de las instalaciones del Teletón.