Raúl Méndez | El club de los renacidos

El fútbol tiene historias de jugadores que por edad son relegados o caen hasta que renacen cuando pocos lo imaginan.

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El futbol tiene estas historias de aquellos jugadores que por edad son relegados o de los que simplemente su rendimiento cae por un espiral casi sin fin hasta que renacen cuando pocos lo imaginan.

Ahí están los ejemplos de Zlatan Ibrahimovic, Álvaro Morata y Paco Alcácer, delanteros en plena resurrección.

A sus 39 años Ibra es el estandarte del Milan, el último equipo en ser derrotado desde la reanudación de las ligas europeas tras el confinamiento por el Covid-19.

Para el entrenador Stefano Pioli el sueco es su extensión en el campo. Es el líder indiscutible que sigue dando lecciones en cada partido, el genio respetado por un pasado legendario y un presente que da para soñar en un futuro promisorio. Para los rossoneros la ilusión de ganar su primer scudetto desde 2011.

Ese Milan de Massimiliano Allegri tenía al sueco como refuerzo invernal y rompió con siete años de sequía. Fue la última vez que Italia tuvo un campeón distinto a la Juventus.

Los grandes clubes europeos rara vez ofrecen contratos multianuales a los jugadores que rebasan la treintena por lo que habitualmente facilitan su salida a destinos como Asia o la MLS donde pueden firmar el último contrato millonario de su carrera. Esa teóricamente era la hoja de ruta de Ibra que ha vuelto a demostrar que su grandeza va a la par de su soberbia.

Cuando veo jugar a Morata y Alcácer evocó aquella célebre descripción de Sir Alex Fergusson sobre el inolvidable goleador italiano Filippo Inzaghi con el lapidario “nació en fuera de lugar”.

Su obsesión por el gol los traiciona hasta perder el sentido de la ubicación y son presa fácil para una defensa coordinada pero es mayor su insistencia.

En seis años Morata ha ido a Madrid, Turín, Madrid, Londres, Madrid y otra vez Turín, único destino donde le han brindado la continuidad que no tuvo en el Atlético porque Diego Simeone tiene una fe ciega en Diego Costa y, cuando tuvo oportunidad de traer a Luis Suárez, facilitó el préstamo del español a la Juventus.

A la Vecchia volvió sin ser la primera opción para reforzar la delantera y en dos meses de temporada sus goles lo han llevado a la selección española que requiere con urgencia de un nueve.

El polémico Luis Enrique suele respetar los momentos de los jugadores españoles, pero esta vez no llamó a Alcácer que se ha reencontrado con el gol en el Villarreal.

Hace unos años fue la gran apuesta del FC Barcelona para ser el cuarto atacante detrás de la MSN y luego cuando militaba en el Borussia Dortmund optaron por el noruego Erling Haaland, en detrimento del valenciano.

Bajo el mando de Unai Emery en el Submarino Amarillo está conformando una dupla productiva al lado de Gerard Moreno, el Zarra la campaña anterior en la Liga.

El futbol nos da una muestra más que existen jugadores sin aparente fecha de caducidad a los que debe disfrutarse como Ibra y que existen las segundas oportunidades para los Morata o Alcácer que han encontrado su sitio siempre y cuando no sea por delante del último defensor.