Raúl Méndez | DEM-BALE, lejos de lo pretendido

Dembéle y Bale han figurado en las noticias más por sus bajas que por su rendimiento.

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DEM-BALE. ¿Dónde están Dembéle y Bale? Uno es reclamado con urgencia. El otro repudiado y hasta en el autoexilio.

Si buscamos las notas desde la llegada a España, Gareth Bale y Ousmane Dembéle estarán entre los más repetidos no precisamente por ser las figuras de algún partido. Su protagonismo frecuente responde a la cantidad de veces que aparecen como bajas por lesión. Por tanto, ambos están lejos de ser lo que se pretendía.

La marcha de Cristiano Ronaldo suponía la irrupción del galés como máximo referente blanco y el fichaje de Dembéle para hacer frente a la fuga de Neymar que siguió el rastro millonario hasta la jaula de oro de París.

Superada la mitad del curso resulta que Bale no cuenta para Zinedine Zidane aunque se encuentre libre de lesiones, al menos que aparezca un resfriado o una misteriosa ausencia no explicada por el club.

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Es el último en la fila detrás de Rodrygo, Vinicius y Lucas Vázquez. Nadie en Europa está dispuesto a asumir sus elevados ingresos.

En China se lo hubieran pagado antes que se aprobara la ley que ahora restringe las millonarias importaciones: si compran por más de cinco millones de euros tienen que pagar de impuesto la misma cantidad.

Del joven francés se reporta otra lesión que lo dejaría fuera por lo que resta de la temporada. Ni siquiera hemos tenido los minutos suficientes para comprobar su capacidad. Sólo han sido destellos. Se le esperaba con ilusión en Barcelona ante la baja de Luis Suárez y la ausencia de fichajes en el mercado invernal.

Dos años y medio de contrato es la sentencia que le resta a Real Madrid para liberarse de Bale, quien está dispuesto a “vivir el calvario” con tal de seguir cobrando más de 40 millones de euros pendientes. No está dispuesto a salir cobrando menos aunque encuentre minutos de juego a donde vaya.

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¿Qué fue más traumático para Barcelona? La marcha inesperada de Neymar o desperdiciar los 222 millones de euros que pagó PSG por el brasileño. Ese dinero se invirtió en las incorporaciones de Dembelé, hoy lesionado otra vez, y de Philippe Coutinho, cedido en el Bayern donde no es titular. Olvídense de compararlos con Ney, ninguno ha justificado su contratación.

El paso del Real Madrid hace que el tema Bale carezca de relevancia. De lo único que se habla es de la necesidad que se vaya para liberar espacio en la nómina. Mucho mérito de Zizou hacer funcionar a un equipo invicto hace más de tres meses cuando no ha contado con Eden Hazard desde noviembre.

Aunque en liga la diferencia entre ambos es de apenas tres puntos, en Barcelona la nueva lesión de Dembelé es otro dardo hacia la dirección deportiva que en la planificación para la temporada apostó por un solo 9 en Suárez. El galo recuperado hubiera sido de enorme valía para Quique Setién que ahora se limita a Antoine Griezmann y Ansu Fati como respaldo de Lionel Messi en el ataque.

Los balances se hacen al final del curso. Falta el desenlace de Liga, Champions y Copa del Rey aunque el sendero del Madrid invita al optimismo y el del Barça al hermetismo pero todavía dispone del mejor futbolista del mundo y quedan meses por delante.