Previo: El Tri Femenil, en la antesala de la posteridad

El Tri Femenil Sub 17 quiere extender su legado y pasar por encima de Venezuela para instalarse en las Semifinales del Mundial de la categoría, algo inédito

REDACCIÓN
logo
Install
Agréganos a tu pantalla de inicio para visitarnos más fácil y rápido

Con el afán de desterrar el conformismo y asegurarse de ganar un lugar más notorio en la historia del futbol femenil en México, el Tri Femenil Sub 17 se medirá a su similar de Venezuela en partido de los Cuartos de Final del Mundial de la categoría en Jordania.

El estadio de la localidad de Amman puede ser el testigo en directo de la consecución de un logro inédito para la rama Sub 17 de la Selección Femenil de México: instalarse en la ronda de las Semifinales de un Mundial. 

México debe ser justo consigo mismo y concederse la oportunidad de aumentar el legado que ya consiguió en Jordanía 2016: nunca antes se había clasificado de la fase de grupos como primer lugar. 

El Tri Femenil Sub 17 de Christopher Cuéllar, vástago de Leonardo, piedra angular del estado actual del futbol rosa en México, se encargó de sorprender a propios y extraños al golear a Nueva Zelanda y al local Jordania, además de igualar con España para así ubicarse como puntero del grupo A de cara a los Cuartos de Final.

Mira la crónica del partido de Mexico en contra de España 

En el histórico concurso de la Selección Femenil Mexicana en los Mundiales Sub 17 nunca antes se había conseguido algo similar: no se participó en 2008, eliminación en fase de grupos de 2010 y 2012 y clasificación a Cuartos de Final como segunda de grupo en 2014. 

Cabe resaltar que en la ocasión en la que se logró avanzar de fase de grupos, en Costa Rica 2014, la aventura terminó al caer ante Japón, por 2-0 en la ronda inmediata. 

El rival en turno del Tri Femenil, Venezuela, se clasificó a esta instancia al terminar como segundo lugar del grupo B tras caer ante Alemania y victimar a Camerún y Canada. Por lo que, sin duda, exigirá en demasía a las chicas de verde.

En puerta está el chance de establecer una nueva marca y, por qué no, soñar con dar el campanazo más sonoro en la historia del futbol femenil en México. Oportunidades así, no se deben desaprovechar.