Maradona y México: una relación 'bipolar' que termina

El 'Pelusa' dejó huella en el país más allá del famoso Mundial del 86 y su estancia en Dorados.

FERNANDO VÁZQUEZ
logo
Install
Agréganos a tu pantalla de inicio para visitarnos más fácil y rápido

Maradona levanta su puño derecho mientras voltea hacia atrás para ver el campo de batalla después de lo que había hecho, se trata quizás de la imagen más emblemática de su carrera, una que lo no solo lo elevaría a los cielos sino que lo convirtió en el propio Olimpo, una estampa que fue en México.

Diego Armando Maradona tuvo lazos indiscutibles con México, dentro y fuera de su carrera profesional. Admirador confeso de Roberto Gómez Bolaños "Chespirito", a quien invitó a su programa, crítico de las aficiones del país, cuna de su grandeza y de su segundo aire como entrenador, el 'Pelusa' dejó una huella inquebrantable para la afición mexicana.

El legendario jugador y entrenador de la albiceleste dejó este mundo para subir a unas alturas que, para muchos, ya le pertenecían, pero sus pasos que dio junto con México se quedan para siempre, como el propio 'Pelusa' lo dijo en el 86: "¡Yo soy el Diego!

-El barrilete cósmico

Argentina levantó su segundo Mundial en 1986 tras ganarle la Final a Alemania, un partido del que pocos se acuerdan, un compromiso que definía al mejor del orbe pasó a segundo plano debido a que el mejor se había consagrado días antes.

El 22 de junio, en el Estadio Azteca, la leyenda de Maradona se forjó con letras de oro, fue el día que el legendario '10' saltó para ganarle el balón a un alto Peter Shilton, la mano de Dios nació. También fue el día en que el Diego dejó tendidos a cuantos ingleses quiso en el césped de Santa Úrsula. El que para muchos es el gol más hermoso en la historia de las Copas del Mundo acababa de ejecutarse.

Toda una vida de videos con repeticiones de esas dos jugadas fueron los cimientos para una leyenda que sobrepasa cualquier relato de ídolos en el futbol en el planeta, inclusive, de una iglesia: la Maradoniana.

-El '10' del Pacífico

En septiembre de 2018, Dorados de Sinaloa, uno de los equipos recurrentes de la entonces Liga de Ascenso MX regresaba al plano mundial por segunda ocasión (la primera fue al ser el último equipo de Josep Guardiola como jugador profesional). Paco Ramírez dejaba la dirección técnica para cedérsela, nada más y nada menos que a Diego Armando Maradona.

El lunes 10, el 'Pelusa' era presentado como DT ante decenas de periodistas mexicanos y extranjeros, un interés insospechado para un equipo de segunda categoría en el futbol mexicano, un imán perfecto para un hombre que solamente prometió "entrega" y "sangre" en el 'Gran Pez'.

Críticas y tintas se vertieron en los diarios en contra de la directiva sinaloense para lo que se consideraba solamente un golpe mediático, sin justificación deportiva para la escuadra de Culiacán. En la práctica: Maradona y sus Dorados convertidos en vikingos dominaron la categoría... exceptuando a un solo equipo: el Atlético de San Luis.

La oncena de Culiacán jugó dos Finales en el Ascenso MX, un equipo que casi todos daban por muertos, al menos lo ubicaban en la intrascendencia. La "sucursal" del Atlético de Madrid fue la única escuadra que frenó en seco el ímpetu del '10' desde la dirección técnica. El Diego se fue en paz por última vez de México en 2019, se alegó que por motivos de salud, para estar cerca de los suyos en Argentina, pero con la promesa de regresar a lo que ya eran "sus" Dorados.

-La hiel, más que la miel

No todo han sido pasajes de belleza de Maradona con México. La Argentina que Diego comandaba en el Mundial de Sudáfrica 2010 eliminó en seco a la Selección Mexicana que dirigía Javier Aguirre en Octavos de Final. Sí, con polémica incluida, pero también, un marcador de 3-1 que bien pudo ser 7-1, si la albiceleste se lo hubiera propuesto, un resultado que denota mucha más facilidad sudamericana para vencer que la del partido de cuatro años antes en Alemania 2006.

También en el Tri se recuerda que fue la "mano de Dios" la que designó que México debería disputar contra el entonces Campeón del Mundo Alemania su primer partido en Rusia 2018, junto con Corea y Suecia en el grupo.

Aunque la historia de las Copas del Mundo y México con Maradona no acaba ahí. Antes de que llegara a Dorados de Sinaloa, el 'barrilete cósmico' criticó la postulación tripartita de Canadá, Estados Unidos y México para organizar el magno evento en 2026. Específicamente señaló que México no merecía la organización de la justa. Poco después, mostró su apoyo incondicional al Tri en el partido ante Alemania en Rusia 2018 que él mismo "designó" en el sorteo. La relación amor-odio ya estaba en marcha.

-Paso a paso

En realidad, la primera vez que Maradona pisó México fue seis años antes de que alcanzara la gloria. En noviembre de 1980, el Diego vestía la camisa de Argentinos Juniors, considerada por mucho tiempo la "mejor cantera del mundo". El 'Bicho' llegó a jugar ante Tigres al Estadio Universitario de Nuevo León donde empató 2-2 con un gol de aporte para el entonces juvenil que poco a poco deslumbraba debido a sus actuaciones en el Mundial Juvenil de Japón en 1979.

Maradona ya era aquel "pibe de 17 años que Menotti decidió no llevar al Mundial del 78", aunque en México, apenas si deslumbraba. Después de ese encuentro ante Tigres, Argentinos Juniors jugaron y perdieron 3-2 ante León, aunque con nuevo aporte en el marcador de ese pibe.

Dos años después, América y Boca Juniors se enfrentaron en un amistoso. Con un cartel ya importante, ahora sí, Maradona recibió más atención en su segunda estancia en México. El 'Xeneize' acabó por llevarse el triunfo por 2-1.

Otras visitas se registraron del astro a un México que lo acogió para una exhibición poco después de ser castigado por la FIFA tras su positivo en dopaje en 1994, otro de los famosos pasajes en la vida de Maradona.