Especial: Atlético buscará vengar la final de 1974

El Atlético de Madrid y el Bayern Múnich se verán las caras en Semifinales de Europa League luego de disputar la Final de este certamen en 1974, con triunfo bávaro

REDACCIÓN
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El Atlético de Madrid, que ha quedado emparejado con el Bayern Múnich alemán en las Semifinales de la Champions League, buscará vengar ante los alemanes la derrota que el club bávaro le infringió en la final de la Copa de Europa de 1974, en un duelo interesante también por lo táctico con el duelo Simeone-Guardiola, y con polémica.

El duelo contra el Bayern, campeón del torneo en cinco ocasiones (1974, 1975, 1976, 2001 y 2013), supone un desafío formidable para el conjunto que dirige el argentino Diego Simeone, que se las verá contra la escuadra que entrena el técnico español Pep Guardiola, pero que evita de esta forma al Real Madrid, el rival que no deseaban los rojiblancos.

Un encuentro que para los rojiblancos representa la oportunidad de llevar a cabo una venganza histórica, la de la final que perdieron contra el poderoso conjunto alemán hace 41 años, en el estadio Heysel de Bruselas en la temporada 1973-74.

En su primera final en el torneo, aquel 15 de mayo de 1974 de triste recuerdo para jugadores y afición rojiblanca, el Atlético tuvo el título en su mano. En el último suspiro de la prórroga, cuando el conjunto rojiblanco mandaba en el marcador desde el minuto 114 con un golazo de falta directa del legendario Luis Aragonés, se escapó el triunfo con un tiro lejano de Hans-Georg Schwarzenbeck, que batió a Miguel Reina.

Fue un golpe durísimo. "Anímicamente, aquel gol nos mató", recordó después Adelardo Rodríguez, el capitán de aquel fantástico conjunto. El impacto fue tal que en el día de desempate, dos días después y en el mismo escenario, el Atlético no tuvo opciones, y cayó 4-0 contra un equipo en el que militaban estrellas como Gerd Muller, Uli Hoeness, Paul Breitner, Franz Beckenbauer o Sepp Maier.

La opción de vengar a Luis Aragonés, Adelardo, Gárate, Ufarte, Irureta, Reina y compañía pasa para el Atlético por frenar a la formidable delantera del conjunto bávaro, con el polaco Robert Lewandowski y el alemán Thomas Müller a la cabeza, que llevan ocho goles cada uno en la presente edición de la Liga de Campeones.

El francés Kingsley Coman, el chileno Arturo Vidal, el holandés Arjen Robben, el francés Franck Ribery y los españoles Javi Martínez, Thiago Alcántara, Xabi Alonso y Juan Bernat también destacan en un equipo marcado por la impronta de Guardiola durante las últimas tres campañas, en las que el entrenador catalán ha ganado dos Bundesligas (2014, 2015 y tiene cerca la de 2016), una Copa de Alemania (2014), una Supercopa europea (2013) y un Mundial de Clubes (2013).

Sin embargo, la Liga de Campeones todavía no ha sido conquistada por Guardiola en su periplo bávaro, ya que se quedó en semifinales en las dos temporadas anteriores, en ambas contra equipos españoles que luego fueron campeones del torneo. En 2014 cayó ante el Real Madrid, que logró un 1-0 en el Bernabéu y un 0-4 en el Arena de Múnich; y el curso pasado contra el Barcelona, con un 3-0 en el Camp Nou y un 3-2 en Alemania.

La eliminatoria también ofrecerá la posibilidad de ver un duelo interesantísimo en las pizarras, el fútbol de posesión y ataque de Guardiola -el Bayern es el equipo que más goles marca por encuentro en esta edición: 2,8 por partido, el doble que el Atlético-; frente al orden y la competitividad del Atlético de Simeone -que solo concede 0,5 goles por duelo, por 0,9 de media de los teutones-.

En el historial de enfrentamientos entre ambos como técnicos tan solo un referente: el 1-2 conseguido por Guardiola en el Barcelona en un partido liguero de la temporada 2011-12, el 26 de febrero de 2012, contra un Simeone que llevaba apenas tres meses como técnico rojiblanco, al haber sustituido a Gregorio Manzano en diciembre de 2011.

Se adelantaron los azulgranas, con un gol del brasileño Dani Alves, empató el colombiano Radamel Falcao y sentenció el argentino Lionel Messi, con un gol polémico de falta directa mientras el entonces meta rojiblanco, el belga Thibaut Courtois, aún estaba colocando la barrera. El Atlético jugó a esperar durante la primera parte, y luego empató y puso en aprietos a los azulgrana, que resolvió gracias a Messi.

Sin duda el juego de Simeone en el conjunto madrileño -que aquella campaña logró la segunda Liga Europa de la historia del club- ha evolucionado sensiblemente desde entonces, ganando títulos, identidad, experiencia y solidez en las grandes citas, en las que siempre se ha mostrado como un rival competitivo y ganador.

Por último, el cruce tiene un aspecto polémico, ya que en el Atlético se mostraron muy dolidos cuando el presidente el Consejo Directivo del Bayern, Karl-Heinz Rummenigge, pidió un cambio en el sistema del sorteo para octavos de final de la Liga de Campeones para evitar choques prematuros entre grandes, como ocurrió en el emparejamiento entre su equipo y el Juventus.

En esas declaraciones, el directivo del conjunto bávaro habló del duelo entre el Atlético y el PSV Eindhoven alemán para ejemplificar la "diferencia de calidad". Días después contestó Simeone. "Que Rummenigge se entere, de que les mandamos las imágenes de altura que pedían del partido con el Benfica para que puedan trabajar bien", dijo.

También se refirió a él Miguel Ángel Gil Marín tras la ida de cuartos contra el Barcelona y en referencia a la actuación arbitral con la expulsión de Torres, cuando dijo que Rummenigge quería unas semifinales entre los que "cree que mandan" en el fútbol europeo.

Alicientes históricos, tácticos y de polémica le sobran a este cruce de semifinales, que el Atlético encara desde el optimismo de haber eliminado al vigente campeón europeo, el Barcelona.