Aficionados regresan a los estadios de Río de Janeiro en octubre

El Maracaná será el primero con afición en gradas y protocolos de sanidad contra COVID-19

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El alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Crivella, anunció que a partir del 4 de octubre los aficionados al fútbol podrán regresar a los estadios de esa ciudad, será de forma limitada y bajo medidas sanitarias por seguridad.

Río de Janeiro es una de las más afectadas por el coronavirus en Brasil, pero el futbol es también parte de la cultura nacional y su importancia en la economía del país es indicutible.

Crivella dijo a los periodistas que confía en que el primer partido con aficionados se llevará a cabo en el Estadio Maracaná cuando el Flamengo y Athletico Paranaense se enfrenten en la 13a jornada del campeonato de aquel país.

Se venderán para ese partido sólo una tercera parte de lo que puede recibir el estadio Maracaná que serán 20 mil entradas. Esta regla se va a aplicar al resto de los encuentros que se vayan a jugar en la ciudad..

Las competencias de futbol están suspendidas desde marzo por la pandemia de coronavirus y han regresado de forma gradual desde junio, aunque sin aceptar aficionados en las gradas.

Río de Janeiro fue la primera región del país en autorizar el regreso de la actividad a pesar de la curva de contagios y muertes por COVID-19 a la alza y ahora, será también la primera ciudad en permitir la entrada de aficionados a los estadios.

El regidor, Crivella también recomendó que los mayores de 60 años y los niños menores de 12 no asistan a los estadios.

Entre las medidas protocolarias se incluye la distribución de geles con alcohol y la obligación de portar mascarillas, tomar la temperatura a la entrada y que se guarde la distancia social y que los boletos se puedan adquirir sólo vía internet para evitar aglomeraciones y filas en las taquillas del estadio.

Crivella dijo que la reapertura de los estadios puede servir para disminuir la asistencia a las playas, que en las últimas semanas han tenido un incremento de bañistas a pesar de las restricciones sanitarias vigentes.

Brasil es uno de los países más azotados por la crisis sanitaria junto con Estados Unidos y la India y hasta este viernes registraba 135,793 decesos y 4,495,183 infectados por COVID-19 según datos del Ministerio de Salud.