Mundial en apuros: guerras, dictaduras, terremotos y cambios de sede

La Copa del Mundo ha pasado obstáculos extradeportivos previo y durante su realización.

RICARDO OTERO
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Las Copas del Mundo de futbol no han sido ajenas a crisis geopolíticas a lo largo de sus nueve décadas de historia, pues además de la cancelación de dos ediciones, hubo una renuncia a la sede y dos quedaron bajo la sombra de intromisiones de dictaduras militares.

Esto, a propósito de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y un posible conflicto bélico en la región de Medio Oriente que ponga en entredicho la realización del Mundial Qatar 2022.

Los Mundiales que no se realizaron

Solo un evento en los últimos 90 años echó por tierra la realización de las Copas del Mundo: la Segunda Guerra Mundial.

Las ediciones de 1942 y 1946 quedaron sin realizarse tras el estallido del conflicto, que se prolongó de 1939 a 1945.

Lo curioso es que Adolf Hitler expresó a la FIFA, durante la realización de los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín, su intención de organizar la justa en 1942. La Alemania nazi provocó el inicio de la guerra con la invasión a Polonia y la ruptura de acuerdos con otras potencias europeas.

Brasil y Argentina también se habían postulado por la sede, que no alcanzó a nombrarse de manera oficial.

La única renuncia

La FIFA otorgó la sede del Mundial de 1986 a Colombia desde 1974, apenas cuando Joao Havelange tomó la presidencia del organismo, en una decisión inusual para la época por el tiempo de espera.

Las exigencias de la FIFA y la voluntad del país sudamericano por generar una estructura financiera privada en su totalidad y en la que el gobierno solo participara en los procesos que fueran de su exclusiva competencia fueron incompatibles.

El presidente Belisario Betancur anunció la renuncia de su país a organizar el Mundial el 25 de octubre de 1982. La FIFA la hizo oficial días más tarde, el 5 de noviembre.

Cuatro naciones americanas levantaron la mano: México, Estados Unidos, Canadá y Brasil. Las dos últimas se retiraron rápidamente de la contienda, mientras que EEUU hizo lo propio para enfocarse de lleno en los Juegos Olímpicos Los Angeles 1984 y en la postulación para el Mundial de 1994.

El 20 de mayo de 1983 se votó por unanimidad para que México se convirtiera en el primer país en organizar dos Mundiales.

Los temblores de México y Chile

El Mundial de 1986 no solo pasó por la única reasignación de sede de la historia. El 19 de septiembre de 1985, un terremoto de magnitud 8.1 grados en la escala Richter sacudió la Ciudad de México y sus alrededores. A la noche siguiente, una réplica de 7.9 grados provocó más daños.

No hay un consenso sobre las víctimas mortales de aquellos sismos. La versión oficial apunta a 3 mil 192, pero hay estimaciones de organizaciones que hablan de 20 mil.

Pero para fortuna de la FIFA y el comité organizador, los estadios no sufrieron daños, especialmente los de la capital y de Guadalajara -Azteca, Olímpico Universitario, Jalisco y Tres de Marzo-, que fueron de las ciudades que resintieron más los efectos del fenómeno.

Al final, 253 días después del segundo temblor, se inauguró el Mundial con el partido entre Italia y Bulgaria en el Estadio Azteca.

El caso de Chile 1962 fue mucho más dramático en términos de la organización del evento.

En mayo de 1960, tres terremotos, uno de ellos de 9.5 grados Richter, acabó con la vida de 2 mil personas, dejó 2 millones de damnificados y devastó aproximadamente 400 mil kilómetros cuadrados, más de la mitad del territorio.

A diferencia de lo que pasó dos décadas después con México, Chile sí tuvo que prescindir de cuatro de sus sedes: Talca, Concepción, Talcahuano y Valdivia.

En tanto, Viña del Mar, Arica, Rancagua y Santiago quedaron como las únicas ciudades que albergaron aquel Mundial. Solo Uruguay 1930 tuvo menos estadios que Chile 1962.

Los Mundiales bajo dictaduras

El deporte ha sido usado en diversas ocasiones como arma de propaganda política y la Copa del Mundo de futbol no ha sido ajeno a ello.

El Mundial en la Alemania nazi quedó en intento. Pero la Italia de Benito Mussolini albergó la edición de 1934 y la Argentina de Jorge Rafael Videla la de 1978.

En la segunda Copa del Mundo las intromisiones del ‘Duce’ eran evidentes. Se ha documentado que en una conversación con el presidente de la federación italiana dio la “orden” de ganar el torneo a como diera lugar.

En el caso de Videla, hay un pasaje que parece sacado de la ficción, pues hay versiones que lo niegan, de que el general entró al vestidor de Perú antes de su duelo decisivo ante Argentina de la segunda ronda. La albiceleste debía ganar por cuatro goles para llegar a la Final y terminó por imponerse 6-0 aquella noche en Rosario.

La teoría más sólida, pero tampoco comprobada, es la de un un pacto entre Videla y su homólogo Francisco Morales de un envío de dos barcos repletos de trigo y la liberación de presos peruanos en Argentina a cambio de que los incas permitieran el resultado necesario para la clasificación de la albiceleste.

Para alimentar el mito, el portero peruano, Ramón Quiroga, quien había recibido seis goles entre los cinco partidos previos, nació en Argentina. Videla y Morales observaron el partido desde el palco del Gigante de Arroyito.

Italia en 1934 y Argentina en 1978 ganaron sus primeros títulos mundiales.