Hugo Salcedo | El talento no lo es todo

No alcanza solo con talento, a la fórmula del éxito hay que ponerle carácter y personalidad.

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El talento es sin duda la virtud más importante para triunfar en el deporte, el futbolista nace y no se hace son dos de las frases que escuchamos con mayor frecuencia.

Y son ciertas sin duda, sin embargo sumado a estas dos principios hay algunos otros factores que son reales y determinantes para el éxito que pueda alcanzar cualquier persona en su intención de ser relevante en cualquier práctica deportiva y hasta en la vida misma.

Una de ellas es el carácter. Aunado al talento está este otro factor que es sin duda indispensable. Esta condición tiene diversas formas de expresarse, a muchos se les identifica por la capacidad de liderazgo y la injerencia pasiva hacia un grupo o equipo. Hay otros deportistas a los que el carácter no les es tan visible pero sin sin duda la tienen.

Aún incluso aquellos que son de perfil bajo se han visto obligados a demostrar su carácter para superar cada una de las adversidades que se les ha presentado a lo largo de su trayectoria deportiva.

Un claro ejemplo es el de Andrés Iniesta. No fue el líder visible del Barcelona o la selección de España. Sin embargo su carácter es un muro infranqueable, lo puso a prueba cuando siendo casi un niño dejó Fuente Albilla, su pueblo natal, para irse a Barcelona en su proceso de formación y después lo volvió a ratificar al convertir el gol que le dio a España el título mundial en 2010.

Hace falta mucho temple y fortaleza mental para superar estos dos momentos tan complejos.

Hay otros a los que si les es visible esta condición, como por ejemplo Cuauhtémoc Blanco.

Su extrovertida personalidad y su entereza mental se demostraban asiduamente sobre todo en momento de alta tensión con la selección mexicana de fútbol.

Sin embargo hay una línea muy delgada entre la personalidad y el carácter mal encausado, de esto también hay claros ejemplos como el de Mario Balotelli.

Carácter lo ha tenido, personalidad también, sin embargo en más de una ocasión estos no han sido bien encausados y le han traído inconvenientes que han mermado su crecimiento deportivo.

De ser figura en el Inter de Milán y la selección italiana hoy solo quedan recuerdos cada vez más lejanos.

En conclusión y observando tantos grandes jugadores cuyas carreras han estado por debajo de la expectativas es indispensable señalar que no alcanza solo con talento, a la fórmula del éxito hay que ponerle carácter y personalidad de lo contrario el tiempo de vigencia podría ser efímero.