Momento 5: América deja a todos con la 'Boca' abierta

América venció a Boca Juniors en un duelo de titanes del contiente para llevarse la Copa Interamericana de 1978 con un agónico gol de Carlos Reinoso

REDACCIÓN
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A pedir de 'Boca'. Hasta 1978, el Club América había tenido pocas oportunidades de demostrar su grandeza no solamente en México, sino también en el plano internacional. 

Entonces dirigidos por Raúl Cárdenas, los cremas disputaron la Copa Interamericana de 1978 como Campeones de Norte, Centroamérica y el Caribe, la ocasión los enfrentaba nada más y nada menos que al Club Atlético Boca Juniors, un club grande y referente del futbol argentino y que venía de conquistar la Copa Libertadores. 

El sistema de competencia para adjudicarse el trofeo era por puntos y no por goles. La escuadra "Xeneize" ganó en Buenos Aires la ida y el conjunto de Coapa se adjudicó la vuelta en la Ciudad de México. Con cada escuadra con un duelo a su favor, la Interamericana se definiría a un tercer partido a celebrarse en el Estadio Azteca, pero con la variante de que, en caso de que Boca Juniors, en su calidad de visitante, sacara el empate, se llevaría la Interamericana a Sudamérica. 

El viernes 14 de abril de 1978 es una fecha que quedaría marcada para siempre en el americanismo, sería el día en que la escuadra crema anunciaría no solo su existencia al planeta del futbol, sino también que mostraría sus credenciales como un grande no solo de México sino en el continente. 

Boca, favorito para dar el título a Sudamérica, abrió el marcador en el juego definitivo a los 6' gracias a un tanto de Daniel Pavón. La escuadra norteamericana necesitaba ahora ir por dos tantos si quería salir con los brazos en alto. Un disparo violento de José de Jesús Aceves a los 34' igualó el marcador, aunque todavía era insuficiente. 

La intensidad creció en el resto de la primera parte y en el complemento, más cuando ambas escuadras se quedaron con 10 elementos (Eduardo Rergis fue el expulsado por parte del conjunto americanista). La paridad persistió en los 90 minutos y solamente los tiempos extra separaban a Boca Juniors de llevarse otro título internacional. 

El drama aumentó en el suplementario. Cremas y "Xeneizes" convirtieron el partido en una lucha épica: se trataban de los dos gigantes de cada sector del Ecuador. Segundos antes de que se diera el silbatazo final y la consagración de Boca, Hugo Kiese fue derribado a escasos metros del área. El árbitro marcó la falta. 

Carlos Enzo Ezequiel Reinoso Valdenegro, un talentoso y por entonces ya referente del Club América, colocó la pelota en el lugar de la infracción. El reloj marcaba que solamente habría tiempo para poner en circulación la pelota y nada más, corrían ya 119 minutos de juego. El chileno se acercó y cobró el esférico que hizo una de las parábolas más maravillosas en la historia del Estadio Azteca para superar a Hugo Orlando Gatti y descansar finalmente en las redes. 

América se coronó en la última jugada del encuentro para llevarse su primera Copa Interamericana, la estrella con la que prácticamente se despidió Carlos Reinoso. Norteamérica superó a Sudamérica, pero no solamente eso, sino que los de Coapa pusieron su nombre en la élite del futbol mundial con un testigo de mucho honor: el Boca Juniors dirigido por Juan Carlos Lorenzo. El conjunto mexicano rompió los pronósticos, faltó a la historia de un grande de Argentina y dejó a todos con la boca abierta.