El mejor directivo de la época

Guillermo Cañedo llegó a la presidencia del América y fue precursor de una de las etapas gloriosas del club; su legado traspasó la cancha y gestionó el Estadio Azteca

REDACCIÓN
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"¿Quién es el mejor directivo actualmente?" Preguntó Don Emilio Azcárraga Milmo, flamante dueño del Club América . A finales de la década de los 50's y principios de los 60's, la respuesta a aquella pregunta era prácticamente unánime; la misma se trataba de un hombre que había edificado la gloria de un equipo morelense.

Todos los títulos que acumuló el Zacatepec (incluyendo 2 ligas) fueron bajo la gestión del "mejor directivo de la época". En 1961, Azcárraga Milmo contrataba a Guillermo Cañedo de la Bárcena para fungir como presidente del Club América .

La gestión de Cañedo en el conjunto americanista fue más que notable. La institución, que pasaba por un momento de crisis y riesgo de desaparición antes del cambio de dueño, necesitaba entrar en una nueva etapa y el directivo, oriundo de Guadalajara, sería quien forjaría una nueva era en su contratación.

Bajo la gestión de Cañedo, América se revolucionaría. A nivel de títulos, los resultados empezaron a darse 3 años después de su llegada, cuando el conjunto capitalino agregaba por fin una Copa México a su palmarés.

Después, 1965 sería el año que afianzaría el éxito deportivo de la gestión de Cañedo, con la consecución del Bicampeonato de la Copa y, desde luego, la tan anhelada Liga. Se trataba de la primera vez que el América se coronaba dentro de la era profesional, un título que sacaría definitivamente y para siempre (hasta la fecha) a los azulcrema de las sombras.

De pasado compartido con el Zacatepec, Cañedo tuvo la inspirada decisión de incorporar a José Antonio Roca al América . El técnico respondió de inmediato con la consecución de la Liga en 1971. Ambos, a pesar de nacer futbolísticamente lejos del cobijo azulcrema, nunca lo pensaron dos veces a la hora de demostrar su amor por la institución.

La gestión de Cañedo en América duró 20 años. Su legado fue impresionante dentro de la cancha, pero quizás lo fue más fuera de ella. Además de su cargo con el conjunto capitalino, fue presidente de la Federación Mexicana de Futbol, vicepresidente de la FIFA, artífice de la elección de México como sede de los Mundiales de 1970 y 1986, además de los Juegos Olímpicos de 1968. 

Pero su herencia es todavía más impresionante y tangible si se va al sur de la Ciudad de México, casi en la intersección de Calzada de Tlalpan con Periférico: el Estadio Azteca, casa y símbolo del americanismo, fue impulsado por el propio Guillermo Cañedo, un recinto que incluso cambiaría de nombre temporalmente en homenaje al directivo en su fallecimiento en 1997.

Responsable de la llegada de personas que cambiarían para siempre la historia del conjunto como "Panchito" Hernández, Enrique Borja o Carlos Reinoso. Uno de los padres del éxito y padrino de la era contemporánea del conjunto americanista, Guillermo Cañedo dejó los cimientos para que, a su despedida del América en 1981, el club se alistara para vivir la mejor década de su historia.