América hace abdicar a Chivas

TelevisaDeportes.com trae para ti la serie 100 años, 100 momentos del Club América como parte del festejo del Centenario de las Águilas. En esta entrega: En 2007, América vivió una situación sin precedentes al estar en Copa Libertadores y, a la vez, tomar revancha del entonces Campeón Guadalajara y eliminarle del Clausura

REDACCIÓN
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Que una victoria en un clásico se disfruta diferente no es algo nuevo, incluso un lugar común, pero si este triunfo es en Liguilla adquiere un grado de éxtasis relevante, todavía si tu rival es el favorito y actual Campeón, es un sabor aún más celestial, y si lo haces en condiciones "adversamente extrañas", sin lugar a dudas merecería incluso el recordar por siempre cada detalle, cada jugada, el número de veces que cada jugador pateó la pelota.

El americanismo experimentó todas estas sensaciones en el Torneo Clausura 2007, específicamente en Semifinales de este certamen.

Entonces dirigidos por Luis Fernando Tena, el Club América tuvo un primer semestre de 2007 muy álgido, no sólo por su compromiso liguero sino por su participación en la Copa Libertadores, el torneo más importante del continente.

Las Águilas manejaron ambas competencias a la perfección. Para mayo, América ya había despachado en Octavos de Final de la disputa internacional a un histórico de Chile: el Colo Colo. A nivel local, el Atlas mordió el polvo ante los de Coapa en los Cuartos de Final.

Dentro del Clausura 2007, el rival para los azulcrema era el vigente Campeón del futbol mexicano: nada más y nada menos que el Club Deportivo Guadalajara, el rival acérrimo, el clásico nacional se daba en Semifinales y, además, con dos ingredientes extra a considerar.

El primer aspecto de relevancia es que América tenía cuentas pendientes con Chivas. Los azulcrema no olvidaban que los Tapatíos les eliminaron exactamente en la misma instancia del certamen anterior, además que el Rebaño consiguió el título a la postre. El sueño del americanismo se cumplía: era el momento de revancha, casi inmediata después de lo sucedido en el pasado Apertura y llegaba en un momento inmejorable y oportuno... bueno, en realidad no tan oportuno.

El segundo factor a considerar fue que América se enfrentaba a Santos de Brasil en Cuartos de Final: la ida a celebrarse el 16 de mayo... 24 horas antes de la primera Semifinal vs Chivas. En una situación sin precedentes, Tena optó por el Clausura, por el Rebaño, por la venganza, por el orgullo y alineó a un equipo alterno en el Estadio Azteca ante el "Peixe". El conjunto capitalino respondió y salió vivo de la ida con un referente del futbol brasileño con empate 0-0.

El portero Guillermo Ochoa haría historia al ser el único que alineaba, también en el Estadio Azteca, al día siguiente para recibir al Guadalajara. Con el recuerdo muy vivo de la Semifinal anterior, Chivas buscó la desesperación americanista pero la figura del goleador Salvador Cabañas apareció durante el último tercio del encuentro al finiquitar una descolgada efectiva que daba el triunfo a los azulcrema en la ida por la mínima diferencia.

Para la vuelta, a celebrarse en el Estadio Jalisco, a Chivas le bastaba con ganar por cualquier marcador para avanzar (en ese entonces, no existía la regla del gol de visitante). El trámite en la perla de Occidente fue incluso más dramático, pero Ismael Rodríguez sorprendió al Rebaño con una anotación a los 75' que sepultó las aspiraciones rojiblancas. El éxtasis venía ya incluido en un triunfo redondo para el americanismo que veía cómo caía el Campeón: las Chivas bajo el mando de José Manuel de la Torre y disfrutó el plato de revancha; no tan frío para esta ocasión.