Muerte en el ring: Benny 'Kid' Paret vs Emile Griffith

Un insulto homófobo provocó la muerte más dramática que se haya dado en un ring.

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El cubano 'Benny Kid' Paret nunca imaginó que sus palabras acabarían con su vida 11 días después del pesaje que celebraría su tercera contienda con el estadounidense Emile Griffith en el mítico Madison Square Garden de Nueva York.

Corría el 24 de marzo de 1962. El saldo era de 1-1 para ambos --nocaut a favor de Griffith en el primer duelo y decisión dividida para Paret en el segundo--. La constante: el título mundial wélter.

Todo comenzó en la ceremonia de pesaje, donde tras subir en primera instancia a la báscula, Paret insultó a Griffith al llamerle "maricón", ya que para la década de los 60 corría el rumor de la supuesta homosexualidad del estadounidense.

Griffith prometió hacer pagar al cubano la noche siguiente cuando chocaran guantes en el centro del grandioso Madison Square Garden.

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Tres meses antes de la pelea, Paret había subido dos divisiones --a mediano-- donde fue noqueado de forma aterradora por Gene Fuller. Tras el fracaso regresó a las 147 libras, pero le recomendaron que no lo hiciera ante un toro como Griffith. Cual héreo trágico griego, Bernardo 'Benny Kid' caminó hacia su funesto destino sin saberlo.

LA TRÁGICA TRILOGÍA

Sexta vuelta. Griffith se mantiene arriba en las tarjetas cuando se ve sorprendido por un relampagueante gancho de izquierda de Paret, que lo manda a la lona en los últimos segundos del episodio.

Decimosegunda vuelta. Griffith conectá tres derechas consecutivas que hacen retroceder al demoledor cubano. El cuarto, un volado a la sien, termina por sacudir el exceso de agua de la cabeza de Paret, quien se apoya en la esquina por inercia.

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Veinticuatro golpes después SIN RESPUESTA, Paret yace inconsciente en la lona para nunca más despertar.

Nadie sabe qué sucedió en la mente de Ruby Goldstein, el réferi de la contienda, quien permitió la masacre cuando el cubano estaba más que noqueado de pie.

LA REDENCIÓN

En 2002, 40 años después de la tragedia, un retirado y envejecido Emile Griffith confesó al mundo su homosexualidad. Tres años después conoció a Benny Paret Jr., quien nunca conoció a su padre, ya que tenía dos años cuando murió.

En un emotivo encuentro, Benny Jr y Griffith se abrazaron y el primero confesó no tener rencor alguno en su corazón por la muerte de su padre, mientras que el segundo por fin pudo liberar el peso que cargó durante casi toda su vida.

Antes de fallecer a los 75 años, Emile Griffith pronunció una frase para la posteridad:

"Cuando maté a un hombre, me lo perdonaron. Pero cuando dije que amaba a uno, me dejaron solo".